¿Prefieres ser rico o ser feliz?

¿Qué prefieres, ser rico o ser feliz? Antes de responder, fíjate en que esta pregunta parte de un falso supuesto. El dinero y la felicidad NO son cosas opuestas.

Por un lado, es comprensible pensar en dinero y felicidad como ideas opuestas. Por ejemplo, imagina dos caminos extremos que puedes seguir: 1) ser un ahorrador que guarda cada céntimo y no se permite disfrutar con su propio dinero, y 2) ser un derrochador compulsivo que sólo quiere aprovechar el día de hoy y no ahorra nada para el futuro. Pero tu vida no tiene porqué estar en ninguno de estos extremos.

La oposición entre dinero y felicidad es un concepto que se nos enseña desde pequeños. Sólo tienes que recordar las historias, los dibujos y las películas en las que casi siempre la persona rica era malvada o infeliz, mientras que las personas pobres eran bondadosas y felices.

Este tipo de idea genera un conflicto interior que muchas veces ni siquiera notas. Por un lado, quieres ser rico y cumplir tus sueños, para los que necesitas dinero. Por otra parte, no quieres convertirte en alguien a quien odias.

Por eso, en la charla de hoy vamos a entender cómo puedes resolver este conflicto interno y tener, al mismo tiempo, riqueza y felicidad.

¡Atención! Esto no es un servicio financiero. Lee el aviso completo antes de continuar.

1. Puede que el dinero no compre la felicidad, pero la falta de dinero impide que tengas una vida plena.

Probablemente hayas oído la frase “el dinero no da la felicidad”. No puedas comprar la felicidad en una tienda, esperando que un coche nuevo o un móvil de última generación te dé una felicidad duradera. En estos casos, el mero hecho de tener dinero no garantiza la felicidad.

Ahora bien, intenta ser feliz cuando tienes un dolor de muelas insoportable y no tienes dinero para pagar a un buen dentista. O intenta ser feliz viendo que tu padre, tu madre o tu hijo no tienen para comer o no son capaces de mantener a su familia financieramente. No tener dinero en estos casos sí garantiza la infelicidad.

Es verdad que el dinero no compra la felicidad. Pero también es verdad que no se puede tener una vida plena sin dinero para pagar los costes básicos de salud, alimentación y vivienda.

En el episodio 252 de la serie ¡Hola! Seiiti Arata este enlace vimos que esa idea de que una vida de consumo minimalista no es la solución. Claro, puedes reducir tu consumo y simplificar tu vida, pero existe un límite.

En el fondo lo sabemos. Pero aún así nuestra mente tiene una serie de tabúes financieros que asocian el dinero a algo malo, como tener que escoger entre seguir tu vocación o seguir el dinero. O ver a la gente rica como personas malvadas que explotan a los demás para conseguir aún más riqueza.

Estas ideas son muy antiguas. Puedes encontrar el arquetipo del rico codicioso e infeliz en prácticamente todas las culturas, religiones y épocas. Está tan grabado en nuestra mente que, aunque sea inconscientemente, no queremos convertirnos en esa persona miserable.

De todo esto viene la idea de decir “¡prefiero ser feliz a ser rico!”. Pensamos en una imagen bucólica de vida campestre sin la cultura de consumo, en ser desapegados, en vivir como ermitaños, llevando mantas en vez de ropa, sentados en lo alto de una montaña, meditando todo el día. Es una imagen de felicidad que no necesita ningún bien de consumo.

Nos gusta idealizar eso de vivir sólo para nuestro propósito, sin dar tanto valor al dinero, sintiéndonos libres de la presión social de tener que presumir para tener estatus o satisfacer deseos de consumo.

El problema es cuando esta idealización se topa con la vida real. Cuando empiezas a pasar por dificultades. Cuando no eres capaz de cubrir las necesidades de tu familia. En esos momentos te gustaría volver atrás y tener más dinero en tu cuenta, pero muchas veces ya es demasiado tarde.

Tabu del Dinero Arata Academy

2. El conflicto entre capital y trabajo no es igual para todo el mundo. Para ti, ser rico puede ser una cuestión de elección.

La idea de que los ricos son malvados explotadores de pobres no está presente únicamente en películas e historias. Esas ideas también forman parte de estudios académicos. Karl Marx fue un erudito de la relación entre capital y trabajo en el siglo diecinueve, y sostuvo la idea de que la sociedad progresa a través de la lucha de clases.

Esta lucha es el conflicto entre una clase social que controla los medios de producción y la clase trabajadora que ofrece la mano de obra para esa producción. En este conflicto, los controladores de los medios de producción se enriquecen a base de explotar el trabajo de los más pobres y embolsarse la diferencia entre lo que produce el trabajador y lo que recibe como salario.

No vamos a discutir si las ideas de Marx son correctas o no. No es la misión de esta charla. Miles de académicos de todo el mundo llevan discutiendo sobre el tema más de un siglo, con conclusiones para todos los gustos.

Lo que quiero que veas con atención son dos puntos específicos: (1) la ÉPOCA en la que se elaboraron esas ideas y (2) PARA QUIÉN fueron elaboradas. En esa época existía una división muy clara entre los dueños de las fábricas y los operarios. Y los trabajadores en los que se centran estos estudios eran, sobre todo, los que vivían en la Europa del siglo diecinueve.

Esto significa que el conflicto entre capital y trabajo no es igual para todo el mundo. Por desgracia, la sociedad es injusta. Unos nacen con más privilegios, mientras que otros nacen con menos. La evolución social se puede alcanzar a través del mérito, pero las oportunidades no son iguales para todos.

Las personas que han nacido muy pobres y sin oportunidades, difícilmente conseguirán salir de esa situación, a no ser en casos excepcionales. Dicho esto, ahora, los que nacen con menos oportunidades tienen muchas más posibilidades de salir adelante que antiguamente.

Hoy en día, incluso una persona con relativamente pocos privilegios tiene acceso a lo que antes serían considerados “medios de producción”. Con un móvil y una conexión a internet ya puedes ofrecer tus servicios, vender productos digitales y explorar otras formas de ganar dinero.

No he hecho este vídeo para hablar con los que están en la pobreza absoluta, ya que esas personas ni siquiera tienen electricidad. Estoy hablando contigo, que sí tienes acceso a electricidad y tienes conexión a internet, además de tener un ordenador o un móvil y tiempo para dedicarte a tu propio desarrollo personal.

En tu caso, hay grandes indicios de que sí tienes la oportunidad y el privilegio de poder avanzar en la escala social, de ganar más dinero y de elegir ser rico. Sí, para las personas en tus condiciones, la riqueza puede ser una elección.

Tabu del Dinero Arata Academy

3. Para elegir ser rico, tienes que librarte de los tabúes financieros que relacionan dinero y felicidad.

A partir de este punto, vamos a considerar que sí tienes la oportunidad y el privilegio de poder empezar a vivir una vida de abundancia. Tienes un poco de tiempo, tienes equipamiento e interés en hacerte más rico. Esto no quiere decir que vayas a hacerte millonario, pero sí que puedes ser más rico de lo que eres hoy. ¿Qué te falta? Una decisión.

Decidir significa cortar cualquier otra posibilidad. Si quieres enriquecer, tienes que decidir ganar más dinero. Y para eso, muchas veces el primer paso es un cambio de mentalidad.

No quieres convertirte en una persona que odias. Por lo tanto, para enriquecerte, primero tienes que eliminar de tu mente la idea de que los ricos son personas malvadas, infelices, que sólo ganan dinero si explotan el trabajo de los demás.

Esto también significa borrar la falsa idea que relaciona dinero y felicidad. Puedes ser pobre y feliz. O pobre e infeliz. Puedes ser rico y feliz. O rico e infeliz. Por lo general, una cosa no tiene nada que ver con la otra. La excepción es cuando el dinero es tan poco que no cubre ni tus necesidades más básicas. Cuando el nivel de pobreza es extremo, hay otras prioridades que son más esenciales y la felicidad queda en segundo plano.

Mucha gente cree que un cambio de mentalidad es tan sólo tener una charla de coaching y hablar con gurús financieros. Es verdad que tan sólo un cambio de mentalidad no va a hacer aparecer dinero mágicamente. No caigas en la palabrería de que hay una magia o pensamiento positivo que atrae dinero a tu cartera.

El cambio de mentalidad es tan sólo el primer paso. Un paso esencial pero, aún así, es sólo el primer paso.

Todavía tienes que encontrar formas prácticas de ganar más dinero en la vida real. Puedes negociar un aumento de salario, puedes buscar un trabajo que pague mejor, puedes crear un negocio paralelo mientras trabajas, puedes ofrecer tus servicios como autónomo, puedes empezar a vender tus productos por internet… en la época en la que vivimos, son muchas las posibilidades para hacer que el dinero entre en tu cuenta.

Y todavía existen muchas otras posibilidades de hacer que ese dinero se multiplique, invirtiendo en renta fija, en inmuebles, en acciones, en bitcoin o criptomonedas…

Pero todo esto sólo será posible si antes separas en tu mente la relación entre dinero y felicidad.

La falsa relación entre dinero y felicidad puede estar minando tus posibilidades de enriquecer.

Para personas como tú, que tienen tiempo y pueden acceder a internet, ser rico es una cuestión de elección. Y esa elección empieza con la decisión de abandonar la mentalidad que asocia a las personas ricas con la maldad.

Este es sólo uno de sus tabúes del dinero que frenan tu enriquecimiento financiero. Para conocer los demás, puedes ver ahora mismo una clase especial sobre los tabúes del dinero. Para verla, accede al link este enlace