El tiempo es dinero. Tienes veinticuatro horas al día. Y cuando sacrificas ocho horas de tu día para realizar tu trabajo a cambio de un sueldo, estás cambiando tu tiempo… por dinero.
Trabajas duro para ganar dinero y ahorrar para el futuro. Sin embargo, siempre que el banco central decide imprimir más dinero y la inflación aumenta, se da una devaluación del dinero que has trabajado tanto para conseguir.
La inflación disminuye tu poder adquisitivo debido a la voluntad unilateral del gobierno.
Presta atención a este hecho: hoy vivimos en una época en la que los gobiernos tienen control total sobre tu dinero. ¿Cómo hace el gobierno para controlar el dinero? A través de los bancos centrales y de la política monetaria. Y como el tiempo es dinero, y el gobierno controla el dinero, podemos decir que el gobierno controla tu tiempo.
La inflación es la razón por la que vives sin tiempo y sin dinero.
Para ilustrarlo, piensa en estos dos resultados prácticos de la inflación:
En el primer ejemplo, llevas mucho tiempo planteándote ahorrar quinientos mil y comprar tu casa, la casa de tus sueños. Debido a la inflación, ahora tu sueño está más lejos. Vas a necesitar más dinero porque ahora el precio de la casa ha aumentado. Quinientos mil ya no son suficientes, vas a necesitar un millón. Es decir, necesitas más dinero.
En el segundo ejemplo para ilustrar la inflación, imagina que has ahorrado de forma responsable. Vamos a usar números fáciles de calcular. Imagina que has hecho las cuentas para calcular tu libertad financiera y has concluido que gastas cien mil al año. Si a lo largo de tu vida consigues ahorrar un millón, eso significa, de forma simplificada, que puedes pasarte los próximos diez años sin trabajar.
Sin embargo, cuando la inflación dice que tu dinero vale menos, ya no vas a gastar cien mil al año. Vas a gastar doscientos mil al año. Y ese millón ahorrado sólo va a servirte para pagar las facturas de los próximos cinco años, en vez de diez. Por lo que tendrás que seguir trabajando de más para poder garantizar tu tranquilidad en el futuro. Es decir, vas a necesitar más tiempo.
Repito: La inflación es la razón por la que vives sin tiempo y sin dinero.
Si estás de acuerdo con la frase que dice que “El tiempo es dinero”, piensa: ¿qué pasa en una época en la que la inflación derrite el poder adquisitivo de tu dinero?
Significa que necesitas más dinero para poder pagar tus facturas y conseguir tus sueños. Y, para ganar más dinero, vas a tener que trabajar más tiempo.
La inflación es una forma de robar tu tiempo y, por lo tanto, podemos incluso decir que es un tipo de esclavitud.
Esclavitud es una palabra muy fuerte. ¿Qué es la esclavitud? Es una forma repugnante, criminal y despreciable de robar el tiempo y la libertad de una persona.
La esclavitud ejercida de forma física es visible y nos indignaría inmediatamente si alguien nos intentase encerrar en una jaula con cadenas.
Por desgracia, estamos hablando de una esclavitud aún más peligrosa. Es la esclavitud económica, que es más peligrosa por ser más sutil y ocurre todos los días de forma invisible. Y nos deja sin tiempo y sin dinero.
¡Atención! Esto no es un servicio financiero, lee el aviso completo antes de continuar.
1. Cambias tu tiempo por dinero. Y cuando el gobierno devalúa tu dinero, es como si te hubiesen robado el tiempo.
La necesidad de ganar dinero hace que madres y padres se alejen de sus hijos, fuerza la convivencia con compañeros de trabajo desagradables y jefes que son aún peores. En fin, la necesidad de ganar dinero para pagar las facturas tiene un coste, que es el coste de tiempo.
¿Qué te parece? Hay gente que podría decir que esa necesidad de ganar dinero fuerza a la gente a hacer cosas que no quiere para poder pagar las facturas. Sin embargo, desde otra perspectiva, hay quien podría decir que son decisiones que toman esas personas para poder cumplir sus sueños y superar sus dificultades del día a día.
No importa si crees que las personas dedican su tiempo a ganar dinero porque están obligadas a hacerlo o si es una simple decisión. Hay algo en lo que todo el mundo está de acuerdo, porque es un hecho objetivo e indiscutible.
Todas las veces que el banco central usa políticas monetarias inflacionarias, está reduciendo el valor del dinero que has ahorrado. Y aunque digas que no tienes dinero ahorrado, te está afectando igualmente porque el precio de tus sueños es más caro.
La inflación está planeada. Hay incluso una meta, un objetivo de inflación. En este tipo de situación, el gobierno interviene en la economía usando políticas monetarias para aumentar la inflación a propósito y así devaluar la moneda. ¿Y cuál es el problema? Pues que prácticamente es como un robo del poder adquisitivo del dinero que tienes.

2. El control que ejerce el Estado sobre el dinero es una forma de robarte tus ahorros y encarcelar tu trabajo.
El dinero surgió como un instrumento creado por particulares para facilitar la realización de negocios entre particulares. Es decir, el origen del dinero está en la iniciativa privada.
Sin embargo, hace mucho que el Estado se apoderó de ese instrumento, primero unificando las diversas monedas descentralizadas con lastre en metales preciosos y, después, retirando cualquier tipo de lastre para tener la total libertad de imprimir dinero cuando le plazca.
Todo gobernante quiere ser popular y seguir en el poder, ya sea por sí mismo o por su grupo político. Para hacerlo, el gobernante tiene que demostrar que trabaja: hacer obras, crear políticas públicas, ofrecer buenos servicios. El problema es que todo eso cuesta dinero.
Y, básicamente, sólo hay dos medios por los que el gobernante obtiene más recursos financieros: aumentando los impuestos o, simplemente, imprimiendo más dinero.
Como aumentar los impuestos es el camino más rápido para convertirse en un gobernante poco apreciado, el instrumento que usan los gobiernos para obtener más recursos es simplemente imprimir más dinero. Lo pueden hacer porque, al menos desde el abandono del patrón oro en la década de 1970, no existe ninguna riqueza real que sirva como lastre para el dinero.
Así, los gobernadores pueden imprimir legalmente todo el dinero que quieran. Se usan varios mecanismos sofisticados y nombres complicados, pero en el fondo es como si realmente el gobierno crease dinero de la nada.
La razón es sencilla: cuanto más dinero haya en circulación en un país, menos valorizado estará ese dinero. La inflación de la moneda acaba quitándole valor a esa moneda.
Ya explicamos esta devaluación en detalles técnicos en el episodio nueve de la serie Dinero Arata este enlace. Pero puedes entender la devaluación de forma intuitiva, a través de la ley de la oferta y la demanda. Cuanto mayor es la oferta de un bien en el mercado, menos valorizado está. Un dinero menos valorizado es un dinero con menos poder adquisitivo.
Por eso, si tenías diez mil en el banco el año pasado, hoy esos diez mil valen bastante menos. Lo que comprabas con diez mil el año pasado no es lo mismo que puedes comprar este año. Por eso vives sin tiempo y sin dinero: ese dinero que habías ahorrado vale cada vez menos, ¡por eso necesitas trabajar cada vez más!
Recuerda la horrible idea de la esclavitud: es el sistema en el que alguien usa su poder para apropiarse del trabajo del otro sin darle nada a cambio. Y la esclavitud hoy en día es financiera.
3. El dinero sin lastre controlado por una autoridad central es dinero falso.
Los gobernantes consiguen devaluar tu dinero y crean inflación de forma intencionada por una razón: la moneda estatal es una moneda falsa.
El dinero es un sistema de créditos y deudas. Si te vendo un producto, tengo un crédito a recibir de tu parte, y tú tienes que pagar ese valor. Esos créditos y deudas se registran a través de un símbolo, la moneda. Antiguamente, esa moneda tenía un valor propio, pero hoy ya no. En el origen del dinero, los metales preciosos servían como monedas porque tenían valor propio.
En aquella época, si un gobernante decidía devaluar artificialmente una moneda de oro o plata, el dueño de esa moneda podía derretirla y vender el metal por el precio que realmente valía. Ese era el lastre de las monedas.
Pero hoy en día lo único que le da valor al dinero estatal es la confianza en el gobierno que emite ese dinero. El problema es que esa confianza no se trabaja, sino que se fuerza.
Usas la moneda de tu país porque hay una ley que obliga a todas las personas y empresas del país a aceptar esa moneda.
No importa si hay monedas mejores o más fuertes, la ley te obliga a usar la moneda que el gobierno quiere que uses. Eso ocurre porque el gobierno sólo tiene poder sobre esa moneda oficial. Es la única moneda que puede imprimir, manipular o devaluar. Así que al gobierno le interesa que sólo uses esa moneda.
Entonces, si la situación de ser esclavo del dinero ya era mala, prepárate, porque esto sólo va a peor. Somos esclavos de un dinero falso. Un dinero con valor creado artificialmente por la fuerza. No de fuerza física, sino de la fuerza de la ley.
Este uso de la fuerza sólo es posible porque el dinero estatal tiene una autoridad central. Y esa autoridad central tiene mucho poder para decidir qué hacer con la moneda, aunque eso signifique robar el poder adquisitivo de tus ahorros.

4. La única forma de liberarte del dinero falso es usando monedas descentralizadas, es decir, sin una autoridad central.
Desde la década de 1970, cuando empezó a quedar claro el poder excesivo que empezaba a tener el Estado para imprimir dinero sin lastre, mucha gente intentó encontrar soluciones para liberarse de esa prisión.
Se probaron y descartaron muchas ideas, hasta que en 2008 apareció la solución en un artículo firmado por Satoshi Nakamoto, que hasta hoy en día seguimos sin saber quién es realmente.
Esta solución era la creación de una moneda particular, descentralizada, con registros públicos, escasez programada y reglas transparentes conocidas por todos.
Con el uso de la criptografía y de un sistema llamado blockchain, esta nueva moneda llamada bitcoin sería capaz de funcionar sin una autoridad central que escribiese las reglas. En vez de eso, la propia red de usuarios funcionaría como la autoridad de confianza, impidiendo así el abuso de poder de cualquier persona.
E incluso la red que sustituye a la autoridad central no tiene poder para emitir más bitcoin según le parezca. Las reglas para la emisión son matemáticas, limitadas a veintiún millones de unidades y tiene la dificultad ajustada según la propia disponibilidad de la red.
El bitcoin emula con matemáticas y tecnología los mismos beneficios que los metales preciosos tenían en el originen de las monedas: es un bien escaso que va haciéndose más escaso con el tiempo, es portátil y divisible, y puede ser transferido de una persona a otra sin necesidad de autorización previa de nadie.
Por eso, cada año que pasa, el bitcoin demuestra ser dinero de verdad, un instrumento creado para que los particulares resuelvan créditos y deudas en negocios realizados entre particulares.
Como tiene una emisión limitada y reglas conocidas, en el mundo del bitcoin no existe el riesgo de que una autoridad devalúe la moneda de forma unilateral, robando el poder adquisitivo de tus ahorros. Por eso el bitcoin es un instrumento de libertad y distribución de riqueza.
5. El bitcoin es una revolución para distribuir la riqueza y la libertad a todo el mundo.
En las monedas estatales, tan sólo un pequeño grupo de personas se beneficia de la riqueza: los gobernantes, los grandes empresarios, las personas que ya tienen mucho dinero y que por eso pueden hacer inversiones para proteger su patrimonio contra la inflación. Puedes hacer tu búsqueda sobre el Efecto Cantillon
Cada nivel que bajas en la pirámide social, el dinero pierde valor. Lo poco que sobra para los trabajadores y los pequeños empresarios se devalúa rápidamente por la inflación.
Con el bitcoin, la situación entre participantes es de mayor igualdad. Mientras que con la moneda estatal eres esclavo de un dinero falso, con el bitcoin tienes la libertad de tener dinero de verdad.
Usar bitcoin es una forma de negarte a ser esclavizado financieramente por el dinero falso que está manipulado por los bancos centrales.
Es decir, cuando compras bitcoin, estás participando en una especie de protesta global contra la pirámide que concentra la riqueza sólo entre los que están en lo más alto. Estás, al mismo tiempo, combatiendo un sistema de desigualdades, protegiendo tu patrimonio y fortaleciendo un instrumento de libertad.
Al fin y al cabo, si antes estabas totalmente atrapado por la moneda de tu país, ahora tienes la libertad de escoger tu propio dinero.
Esto no significa que debas cambiar hoy todo el patrimonio que tienes en moneda estatal a bitcoin. El primer paso para disfrutar de esta libertad es el conocimiento. Ya has dado el primer paso al acompañarnos en esta charla. Y ahora que ya conoces la verdad, sólo tienes que profundizar más y empezar a liberarte hoy mismo de la esclavitud del dinero falso.
El control que ejercen los bancos centrales sobre el dinero es una forma que tienen los poderosos de robar el poder adquisitivo de los ahorros que has conseguido a través de tu trabajo.
Si antes no tenías otra opción que usar ese dinero falso imprimido artificialmente en un chasquido de dedos, ahora ya sí la tienes: el bitcoin.
Por eso, si quieres liberarte de la esclavitud del dinero falso, empieza hoy mismo a estudiar más sobre el bitcoin, conoce la moneda, entiende que es un instrumento revolucionario para devolvernos el control sobre nuestra propia riqueza.
Una excelente forma de empezar ese estudio es haciendo el entrenamiento Manos de Diamante de Arata Academy, que te enseña de forma muy sencilla todo lo que necesitas saber sobre el bitcoin. Para ver una clase especial del entrenamiento Manos de Diamante sólo tienes que acceder al link este enlace