¿Sabes por qué los ricos se hacen cada vez más ricos y los pobres, más pobres? Hoy en día, te están obligando a invertir. Los ricos invierten y, por lo tanto, ganan aún más dinero. Y el pobre que sólo trabaja para recibir su sueldo pero no hace inversiones acaba sufriendo la inflación y se hace cada vez más pobre. Ya hablamos de esto en detalle en el episodio 28 de la serie Dinero Arata este enlace.
Pero, ¿cómo pasa eso? Una de las explicaciones está en el Efecto Cantillon. El Efecto Cantillon explica el cambio de precios según el cambio en la oferta de dinero. Esto es el aumento de la base monetaria, es decir, el aumento en la cantidad de dinero que hay en circulación en un país, algo que ocurre por decisión de los bancos centrales.
Antiguamente, para crear más dinero, era necesario que el gobierno tuviese el equivalente en oro. Pero hoy en día, el dinero ya no tiene lastre en oro. La creación de dinero no tiene límite. Y cuando la cantidad de dinero aumenta, ese nuevo dinero no se distribuye de forma proporcional entre todos.
Quien estudió este efecto del aumento desproporcionado de la base monetaria fue Richard Cantillon en el siglo dieciocho. Cuando entiendes el efecto Cantillon, empiezas a entender uno de los impactos de la tasa de interés en tu bolsillo.
La tasa de interés es, básicamente, el precio del dinero. Cuando la tasa de interés es muy baja, comprar dinero sale barato. Una baja tasa de interés es un incentivo para pedir préstamos. Sin embargo, cuando la tasa de interés es alta, se reduce la cantidad de personas que piden dinero prestado. Pero eso no es todo. Marca toda la diferencia saber quién consigue tener acceso al dinero antes que nadie.
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1. Con el Efecto Cantillon, el pobre empobrece y el rico se hace aún más rico.
Imagina que te encuentras una máquina mágica que, al apretar un botón, hace que todo el dinero que tengas se duplique. Sin embargo, ese poder mágico tiene un daño colateral: TODAS las demás personas del planeta también verán como su dinero se duplica. Todos a la vez.
Si eso pasase, básicamente daría igual. Da igual apretar el botón, o no. Cada vez que apretas el botón, tu dinero y el dinero de todo el mundo se duplica, y los precios también se duplican, todo al mismo tiempo.
Si tenías un millón ahorrado y pensabas usar ese dinero para comprar una casa, ahora tienes dos millones. Sin embargo, esa casa también va a costar el doble, ya que a todo el mundo se le duplicó su dinero.
Ahora imagina que te encontrases otra máquina, que también tiene el poder de duplicar tu dinero instantáneamente… pero las demás personas del mundo sólo verán que su dinero se duplica un mes después. Y el precio de las cosas se duplicaría un mes después también.
Si tienes un millón, apretas el botón y te quedas con dos millones. Ahora puedes comprar dos casas de un millón cada una. Ya que el dinero de los demás se duplicará en un mes. Adivina: cuando eso pase, el valor de mercado de tus casas ahora es de dos millones cada una. ¿Te das cuenta cómo ese atraso entre el crecimiento de tu dinero y el de los demás te da una ventaja injusta, puesto que se genera una diferencia enorme?
Por eso es importante entender a dónde va el dinero que se acaba de crear. Cuando la base monetaria aumenta, ¿quiénes son los primeros en recibir ese dinero nuevo?
Existe la teoría que dice que esa pregunta no importa y que el dinero es neutro. Esa teoría dice que, cuando se emita la nueva moneda, las cosas se ajustarían. Cuando los trabajadores se diesen cuenta de que ha aumentado la cantidad total de dinero en la economía y, por tanto, su poder de compra ha sido diluído, simplemente pedirían un aumento. Es decir, existiría una tendencia al equilibrio.
Ahora reflexiona: ¿eso tiene sentido? En realidad, cuando te das cuenta de que la factura de tu tarjeta de crédito es cada vez mayor, ¿te sientes cómodo como para ir al despacho de tu jefe y pedirle un aumento? Y, ¿recibes ese aumento de golpe, sin peros?
Probablemente sabrás de forma intuitiva que no es así como se distribuye el dinero en la sociedad. Y un economista llamado Richard Cantillon escribió sobre ello hace trescientos años de una forma tan maravillosa que hoy en día su explicación sigue siendo válida. Esta explicación se conoce como Efecto Cantillon.
El Efecto Cantillon dice que quien está más cerca de los centros de poder, recibe primero el nuevo dinero creado por el gobierno. Es decir, el dinero nuevo no es neutro, no es igual para todos.
Cuando el banco central crea dinero nuevo, quienes reciben primero son las organizaciones más cercanas a los que gobiernan, normalmente bancos, grandes empresas y fondos de inversiones. Y recibir primero ese dinero marca toda la diferencia, porque esas personas tienen la oportunidad de invertir antes ese dinero.
Como son los primeros en invertir, entran en inversiones a un nivel de precio relativamente bajo. Una vez que invierten, los activos suben de precio, sufren inflación.
Sin embargo, este aumento de precios resultante del nuevo dinero no ocurre de forma uniforme e igual para todo el mundo. Las personas que están más alejadas del centro de poder y reciben el dinero después están en desventaja, ya que sólo se hacen con el dinero cuando ya se ha dado la inflación de precios.

2. Entender la ley de la oferta y la demanda es esencial para entender cómo afecta el Efecto Cantillon a tu bolsillo.
Para entender bien el Efecto Cantillon, tienes que tener muy claro cómo se forman los precios en un mercado relativamente libre. La regla es que los precios de cualquier producto, incluyendo los activos financieros como acciones y fondos de inversión, están determinados por la ley de la oferta y la demanda.
Si hay una enorme demanda de algo que no consigue tener una oferta creciente, los precios suben. No importa si hablamos de un modelo de móvil, o de una acción en la bolsa de valores. Si hay mucha gente buscando un producto, quien tiene ese producto a vender puede cobrar un precio mayor porque la gente lo comprará igualmente.
Por otro lado, si un producto tiene mucha oferta en el mercado, los precios caen. Esto ocurre porque si hay muchos vendedores, entrarán en una competición, bajando el precio para intentar atraer a los consumidores.
Como ya hemos visto, cuando el gobierno inyecta dinero nuevo en el mercado, quien primero lo recibe son las personas más cercanas a los que gobiernan. Estas personas que tienen acceso prioritario al dinero pueden hacer sus inversiones antes, aumentando la demanda de unos determinados bienes de consumo o de capital. Esos bienes suben de precio, creando un efecto dominó sobre los demás precios.
El nuevo dinero entra en circulación en el mercado, pero sólo va a llegar a las manos de la gente común como tú y como yo una vez que los precios ya hayan sufrido inflación. Dependiendo de los bienes que estén más demandados, las compras iniciales llevan a una inflación muy grande en algunos sectores de la economía, mientras que muchas veces provocan deflación o estanflación en otros sectores. Como prueba, sólo tienes que ver como algunos sectores estuvieron mucho más beneficiados que otros cuando el gobierno de los Estados Unidos intentó reducir la crisis económica de 2008.
Al fin y al cabo, para la mayoría de la población, prácticamente nada cambia para mejor. La gente podría incluso tener un aumento de salario pero, como los precios han aumentado, el poder de compra en el mejor de los casos, sigue igual. Pero en realidad lo que ocurre es una pérdida del poder de compra de tu dinero.
En cualquier caso, cuanto más lejos estés del poder, más va a tardar el dinero en llegarte. Por eso, los ricos se hacen cada vez más ricos y, los pobres, cada vez más pobres.
3. El nuevo dinero en el mercado ha diluido el valor de todo el patrimonio que te ha costado ahorrar.
Imagina que todo el patrimonio financiero que tienes hoy en día, todo el dinero que has ahorrado durante toda una vida de trabajo, es el zumo de una naranja. ¿Sabes cuando coges una naranja y la exprimes en un vaso, haciendo un zumo bien concentrado? Imagina que ese zumo es tu patrimonio.
Cuando el gobierno imprime dinero nuevo, es como si estuviese echándole agua a tu vaso. Es un diluído. La primera vez, un poquito de agua hace que el zumo sea menos concentrado. La segunda vez, el agua hace que el zumo tenga la mitad de sabor que antes. Con la tercera, la mezcla ya no cabe en el vaso. Con la cuarta, tu patrimonio está completamente diluído.
Esto es más o menos lo que ocurre cuando el gobierno aumenta demasiado la base monetaria. ¿Te acuerdas de la ley de la oferta y la demanda? ¿De lo que ocurre cuando hay mucha oferta de un bien en el mercado? El precio cae, ¿verdad?
Pues eso es lo que ocurre con tu dinero. Si consigues reunir, digamos, cien mil, ese patrimonio hoy en día tiene un cierto poder de compra. Pero entonces el banco central empieza a diluir tu dinero, aumentando la base monetaria, metiendo más dinero en circulación.
Esta circulación empieza por quienes están más cercanos al gobierno y el Efecto Cantillon explica que son ellos quienes reciben los mayores beneficios de este sistema. Existe incluso el apodo de cantillonario para los que se benefician de este sistema.
Una vez que esos super ricos hacen sus inversiones, el nuevo dinero empieza a circular por el resto del mercado.
Pero como el dinero ahora tiene una oferta aumentada, pierde valor. Nominalmente sigues teniendo cien mil pero, como la moneda ha perdido valor, esos cien mil ahora ya no tienen el mismo poder de compra que antes de la inflación.
A largo plazo, la emisión de dinero va a desvalorizar la moneda, lo que perjudica especialmente a los que están lejos del poder. Las personas más pobres van a hacerse cada vez más pobres, mientras que los ricos se harán cada vez más ricos.
Esta dilución, en práctica, es como una incautación. Una parte significativa de tu riqueza deja de existir. A pesar de que tu dinero sigue disponible, tiene menor poder de compra.

4. El bitcoin es una alternativa viable y accesible si te quieres proteger del Efecto Cantillon.
Hasta hace poco tiempo, no había absolutamente nada que pudieses hacer para protegerte de la disolución de tu riqueza por el gobierno. Como mucho podías invertir en una moneda un poco más fuerte que la de tu país, normalmente el dólar estadounidense. Pero, aún así, tendrías una moneda estatal, que puede ser devaluada en cualquier momento por la decisión del gobierno estadounidense. Otra opción era invertir en oro, pero esto no es viable para la mayoría de la gente por los costes y la burocracia que conlleva.
Hoy en día hay una alternativa viable y accesible para todos: el bitcoin. A diferencia de las monedas estatales, el bitcoin no tiene una autoridad central que pueda decidir de un momento a otro emitir más monedas, diluyendo el patrimonio que te ha costado tanto reunir. No existe un centro de poder en el bitcoin que pueda decidir crear nuevas monedas. Y, a diferencia del oro, puedes invertir en fracciones de bitcoin con muy poco dinero y muy fácilmente.
Lo que ocurre cuando observamos el movimiento de precios del bitcoin es que existe una subida y una bajada de precios cuando se compara con otras monedas, como el euro o el dólar estadounidense. Esto ocurre por la especulación a corto plazo. Sin embargo, lo que debe quedar claro es que no se diluyen tus bitcoins con la creación de nuevos bitcoins inesperados.
Al contrario, la emisión de nuevos bitcoins se hace a través de reglas previamente establecidas, inmutables y conocidas por todos los que quieren participar en la red de bitcoin.
Esto garantiza que el bitcoin sea un bien escaso. No importa lo que pase, tan sólo se emitirán veintiún millones de unidades de bitcoin. Después de eso, no se podrá crear ningún nuevo bitcoin, lo que garantiza que tu dinero no se va a devaluar por el aumento de la base monetaria.
Hemos explicado en detalles cómo funciona la emisión de bitcoins en el episodio 21 de la serie Dinero Arata este enlace. Pero lo que tienes que entender es esto: el Efecto Cantillon no se aplica al bitcoin porque es imposible que alguien esté cerca del centro de poder porque, al fin y al cabo, ¡no existe un centro en una red descentralizada!
Si el Efecto Cantillon crea desigualdad en una economía movida por monedas estatales, en la red de bitcoin prevalece la igualdad. No importa si eres la empresa más grande del mundo o si sólo tienes una fracción de bitcoin, tu acceso a nuevos bitcoins es el mismo, es previsible y está programado.
Por eso, si quieres proteger al menos parte de tu dinero de las desigualdades creadas por el Efecto Cantillon, considera aprender más sobre el bitcoin para invertir cuanto antes en una forma superior de dinero.
El Efecto Cantillon explica las desigualdades que surgen cuando el gobierno pone dinero nuevo en circulación. Siempre que esto ocurre, aquellos que están más cerca del centro del poder reciben antes el dinero y se colocan en ventaja, aumentando su propia riqueza. Mientras tanto, la población general, que está lejos del poder, sólo recibe el dinero cuando ya ha ocurrido la inflación, haciéndose aún más pobre.
Si no quieres ver cómo tu dinero se diluye por el Efecto Cantillon, la alternativa es colocar al menos parte de tu riqueza en un dinero que no tenga un centro de poder que decida cuándo y cómo emitir nuevas monedas. Este dinero existe y es accesible ahora mismo: el bitcoin.
Pero antes de invertir en bitcoin, tienes que saber lo que estás haciendo. Por eso te invito a conocer nuestro entrenamiento Manos de Diamante, que te enseñará todo lo que necesitas saber para empezar a invertir en bitcoin con seguridad. Para conocer el entrenamiento, sólo tienes que acceder al link este enlace