De vez en cuando vemos en las noticias que una obra de arte extraña se ha vendido por una suma millonaria. Parece absurdo, como un váter partido por la mitad o la cáscara de un plátano pegada a la pared. ¿Es esto un fraude, es arte valioso de verdad, o es que el mundo se ha vuelto loco? ¿Esas obras realmente valen todo eso?
No hay un criterio que indique el verdadero valor de las obras de arte. Los precios son altos porque un pequeño número de galerías y coleccionistas ha decidido que eso es lo que valen. Cuando ese grupo se une para manipular el mercado, el precio sube, independientemente de lo que opinen los demás.
¿Sabes cuando te paseas por un museo de arte contemporáneo, ves unos trazos aleatorios en un cuadro y piensas “¡Madre mía, si yo lo haría mejor!”? Muchos artistas de la calle también podrían. Pero a este mercado de arte manipulado no le interesa la estética de las obras. El interés está puesto en el prestigio del arte, en el precio al que puede llegar. Y, a veces, este prestigio está diseñado por un grupo de élite con un objetivo específico: defraudar impuestos.
En este episodio de la serie Dinero Arata vas a aprender cómo se puede usar el arte para defraudar impuestos. Obviamente no te estoy recomendando hacerlo. Obviamente no te estoy contando esto para que lo hagas, sino para que, al menos, puedas entender cómo se hace
Importante: esto no es un servicio financiero. Lee el aviso completo antes de continuar.
1. El mercado de bellas artes se usa desde hace siglos para evadir impuestos y beneficiar a una pequeña élite cada vez más rica.
No es nada nuevo que la gente pague mucho dinero por obras de arte comunes, extrañas, o incluso consideradas feas. La práctica de comprar obras de arte sobrevaluadas es muy antigua, ya sean cuadros, esculturas u otros tipos de arte.
El mercado de arte es uno de los más manipulados del mundo. Un club de élite limitado, en el que personas muy ricas les ponen precios aleatorios a artículos totalmente subjetivos. De esta forma, esta élite consigue defraudar impuestos y blanquear dinero.
Un ejemplo de manipulación es cuando el precio de una obra de arte cambia dependiendo del comprador arata.se/source-vcele. Si eres un coleccionista famoso o formas parte del club de élite de los manipuladores, tiene un precio. Si no formas parte del club, tiene otro precio.
Serás excluido, aunque seas millonario o incluso famoso, como el actor que interpretó a Harry Potter en las películas, Daniel Radcliffe. Con un patrimonio de más de cien millones de dólares, Radcliffe no pudo comprar una obra de arte porque la galería no quiso vendérsela a alguien que no era un coleccionista famoso y que no formaba parte del club.
La razón es simple: el objetivo de defraudar impuestos se ve perjudicado cuando alguien que está fuera de la estafa de manipulación compra la obra de arte. Ya explicaremos cómo funciona esta estafa, pero primero tenemos que hablar de impuestos.
Como los impuestos son obligatorios, algunas personas buscan alternativas para pagar menos. Algunos métodos son legítimos, y otros no. El mercado del arte tiene una estafa sofisticada para evadir impuestos. Para acceder a esta estafa, no es suficiente con ser rico. Necesitas tener los contactos adecuados.
Esta estafa está restringida a un pequeño grupo capaz de crear y mantener una historia sobre las obras de arte y artistas elegidos a dedo. Una narrativa que hace que todo el mundo crea que una obra de arte puede valer millones de dólares por ser de alta calidad. Pero el verdadero objetivo de esta sobrevaloración es hacer que los integrantes de esa élite sean cada vez más ricos.

2. El paso a paso que usan los superricos para manipular el mercado de artes es más sencillo de lo que imaginas.
¿Quieres descubrir el paso a paso que usa la élite para defraudar impuestos usando el arte? Vamos a imaginar que has entrado en el grupo de manipuladores.
Primero, tienes que hacerte con una obra de arte que valga mucho dinero. Lo ideal es comprar una obra de arte barata y quedártela hasta que el valor de mercado de esa obra suba a cientos de millones. Para ello, tienes que manipular el mercado con la ayuda de otras personas: artistas, críticos de arte, periodistas, subastadores y dueños de galerías.
Cuando encuentras a un artista prometedor, pero aún desconocido, le compras algunas obras a ese joven artista por un precio relativamente bajo.
Ahora tienes unas obras de arte que te han costado poco. El próximo paso es hacer magia y transformar el arte que has comprado en obras valoradas en millones de dólares.
Esta magia se hace con la ayuda de otros integrantes del club de los superricos. Por eso esta estafa tiene que estar limitada a una élite de poquísimos privilegiados.
Estamos imaginando que formas parte de ese club con otros coleccionistas, dueños de galerías, críticos de arte, artistas que ya son famosos… Si esas personas deciden que las obras que has comprado valen millones de dólares, adivina cuánto van a valer para el mercado… ¡Millones de dólares!
Esta estafa funciona porque las obras de arte no tienen un valor objetivo. El coste de los materiales es irrelevante. Lo importante es la narrativa, lo que las personas involucradas en el mercado de arte dicen que vale esa obra.
Pero está claro que las personas involucradas no pueden ir diciendo que cualquier cosa vale millones de dólares. Para preservar la credibilidad que tienen en el mercado del arte, esta élite tiene que crear la narrativa de que es un gran artista que está siendo descubierto.
Para crear la narrativa, el grupo cuenta historias sobre el artista en la prensa especializada, organiza entrevistas, hace que el artista participe en muestras en galerías famosas, y todo lo necesario para hacerlo famoso.
Así, otras personas empiezan a comprar las obras de ese artista. El valor percibido de la obra aumenta conforme la reputación del artista se hace más prestigiosa. Ahora, la élite que evalúa el arte tiene más argumentos para convencer al mundo de que las obras de ese artista, antes más baratas, ahora valen cientos de millones.
3. El paso final de la manipulación del mercado del arte es defraudar los impuestos adeudados fingiendo donar a la caridad.
Vamos a seguir con nuestro ejemplo simplificado, saltándonos detalles jurídicos que varían según el país. Pero ten una cosa en mente: si sabes que algún detalle no funciona en tu país, la gente de la estafa también lo sabe. Y van a ejecutar la estafa donde puedan conseguir más beneficio.
Recordemos lo que has hecho hasta ahora: has comprado las obras de un artista desconocido a un precio bajo. Junto a tus amigos de la élite, has manipulado el mercado para hacer que el artista se hiciera famoso. Y, ahora, tienes obras que valen millones.
Pero tus amigos superricos no son tontos. Ninguno te va a pagar millones de dólares por unos garabatos cualesquiera.
Entonces, si nadie quiere comprar pagando en dinero, ¿qué haces con esas obras de arte?
Las donas.
Regalas tus valiosas obras de arte a fundaciones, museos, organizaciones no gubernamentales. Esas instituciones probablemente las lleven otros amigos de tu club de ricos.
Como agradecimiento por la generosa donación de una obra de arte valiosa, el gobierno te ofrece un gran descuento en los impuestos. Un descuento que puede ser equivalente al valor de la obra donada.
Lo más importante que tenemos que recordar es que la obra donada, en realidad, valía poco. Lo que ha ocurrido es una manipulación para hacer parecer que la obra valía millones. En otras palabras, el donante ha defraudado impuestos y se ha hecho más rico.
Recuerda que el arte no tiene un valor objetivo. Su valor es subjetivo. Sólo tienes que contratar a los evaluadores adecuados que forman parte de la estafa para que suban el precio de las obras de arte por las nubes. arata.se/source-dsqu4.
Por eso el dinero no es suficiente. Es necesario tener los contactos adecuados. Esta estafa funciona porque todos los implicados saben lo que están haciendo, desde al artista hasta los funcionarios del gobierno.

4. No basta con tener mucho dinero. Para manipular el mercado del arte, tienes que formar parte de un grupo muy limitado.
No cualquier millonario puede participar en esta estafa. Incluso los dueños de las galerías rechazan la venta de obras de arte a personas que no forman parte del grupo.
¿Te acuerdas del caso del actor de Harry Potter? Si tienes unos millones en la cuenta, pero no tienes una reputación fuerte para hacer que la obra de arte suba de precio, la galería puede negarse a vendértela. La galería prefiere vender a coleccionistas reconocidos en el mercado del arte porque eso aumenta el valor percibido de otras obras del mismo artista.
El dinero que circula en el mercado del arte está tan manipulado que muchas ofertas de precio son falsas. ¿Sabes cuando ves películas en las que se subasta una obra de arte, y la gente levanta la mano ofreciendo precios cada vez más altos? Eso existe en el mundo real. Sin embargo, hay casos en los que las primeras ofertas son completamente falsas arata.se/source-avmap. El subastador finge haber visto una oferta, o algunos cómplices del grupo hacen ofertas para iniciar las negociaciones.
En casos más extremos, la venta se hace como parte de estafas de blanqueo de capitales. Blanquear capital significa coger dinero que tiene un origen ilegal, y legalizar esos importes. Por ejemplo, comprando una obra con dinero del crimen que después se revende de forma normal, legalizando así ese dinero.
También hay coleccionistas de arte legítimos que quieren comprar obras de arte, pero no quieren pagar impuestos. Ellos no compran las obras para exhibirlas en sus mansiones. No les importa la estética de la obra. Es tan sólo una herramienta para ganar dinero. Por eso, ¿sabes lo que hacen? En vez de comprarlas y llevárselas a casa, las compran y dejan la obra escondida en freeports.
Los freeports son áreas libres de impuestos que existen en varios aeropuertos del mundo. Dicen que en Suiza hay un freeport que almacena más de cien mil millones de dólares en obras de arte. En el mercado del arte, estos freeports constituyen los mayores museos del mundo a los que casi nadie tiene acceso.
Esto no es nada nuevo. El uso de obras de arte para reducir impuestos y blanquear dinero es muy antiguo. Pero hay una novedad que está empezando a ganar espacio en los últimos años: el mercado de arte digital.
5. No es que no entiendas nada de arte. Lo que no entendías era la estafa que hay detrás del mercado del arte.
La mayoría de personas que han visto que una obra de arte se ha vendido por millones, debe de haber tenido sentimientos extraños. La sensación de que no entiende nada de arte. Que sólo unos privilegiados tienen la sensibilidad necesaria para apreciar las bellas artes.
Este sentimiento de exclusión es intencional. Forma parte de la estafa que usa el mercado del arte para mantener el club cerrado y hacer que los superricos se hagan más y más ricos. La exclusión se usa tanto para separar a una supuesta élite como para permitir que ese pequeño grupo manipule los precios del arte.
Pero no es que no entiendas de arte. Esa obra te parecía fea o rara porque probablemente era fea o rara. Lo que no entendías era la estafa de manipulación que había detrás.
Quizá ahora te dé rabia ver que el arte se usa para evadir impuestos. Pensar que una obra que se ha vendido por cientos de millones puede estar relacionada con la estafa que usan algunos superricos para dejar de pagar impuestos. Y el dinero que no se ha recaudado como impuestos tiene que venir de otra fuente: QUIEN LO PAGA ERES TÚ y todos los que no forman parte del club de estafadores.
Lo peor es que muchos casos no se consideran fraude si se han realizado con buen asesoramiento legal. Esta élite lo hace todo en las jurisdicciones correctas, en los países donde la ley lo permite, y con los comprobantes que garantizan que está dentro de la ley.
Los superricos realmente encontraron a un artista desconocido y promocionaron su arte. Considerando que el arte es subjetivo, es difícil demostrar si la valoración de un artista ha sido sólo una estafa de manipulación o si la narrativa ha funcionado porque realmente se trataba de un gran artista. De una forma u otra, han pagado menos impuestos porque tienen mucho dinero. Como consecuencia, TÚ vas a tener que pagar más impuestos, aunque tengas menos dinero.
No es justa una situación en la que a nosotros, ciudadanos comunes y honestos, se nos obliga a pagar nuestros impuestos, mientras que los superricos usan estrategias para evadir impuestos, sólo por tener los contactos correctos en un mercado manipulable.
Lo peor es que esta estafa se está expandiendo al arte digital. Ya habrás oído hablar de NFT y de obras de arte digital que se venden por millones de dólares. Hablaremos sobre los NFT en el futuro, pero, ¿adivinas lo que puede haber detrás de la venta sobrevalorada de unos jpgs de unos dibujos tontos? El medio cambia, pero la lógica es la misma…
El mercado del arte se usa desde hace siglos para evadir impuestos y blanquear capitales. Esta es una estafa que sólo los superricos pueden hacer para hacerse aún más ricos. Pero no basta con tener dinero. Para conseguir este tipo de estafa, la persona necesita tener los contactos adecuados en el mercado del arte.
Obviamente existen artistas legítimos, coleccionistas honestos, y obras de arte realmente valiosas. Pero aquí nos estamos centrando en personas que usan medios legítimos para conseguir resultados ilegales o, por lo menos, inmorales, haciendo que la cuenta de los impuestos la paguen los que menos dinero tienen.
La buena noticia es que no necesitas estafas para multiplicar tu dinero. Es posible enriquecerse haciendo las inversiones adecuadas. Para hacerlo, necesitas educación financiera. Te invito a conocer nuestro entrenamiento de enriquecimiento financiero Riqueza Verdadera a través del link de la decipción o accediendo a este enlace