Hay diferentes escuelas de economía. Cada escuela ofrece teorías y respuestas a importantes cuestiones que tienen un impacto en nuestra vida y en nuestra prosperidad.
Y cuando empiezas a investigar sobre las escuelas de economía, vas a ver que hay personas que creen que están “refutando” argumentos, pero que en realidad sólo se están insultando, llamándose los unos a los otros comunista, liberal, marxista, austríaco, keynesiano, chicaguista… y este comportamiento es INFANTIL.
“Infantil” es una palabra de origen latino. In significa no. Fans significa habla. Infantil es el que no habla. Por eso, la palabra infantil suele usarse para referirse a bebés. Pero también podemos afirmar que es infantil quien no sabe presentar argumentos lógicos en una discusión.
Cuando lo único que alguien sabe decir es “la Escuela Austríaca es pura ficción” o “¡menuda charla de comunistas!”, está teniendo un comportamiento infantil. Es decir, en el modo infantil uno no es capaz de HABLAR, de articular argumentos lógicos y fundamentados para mostrar acuerdo o desacuerdo. El modo infantil usa etiquetas para terminar una conversación, para NO HABLAR, infantilizando el discurso de manera extremista.
El extremismo puede surgir ante la falta de interés en buscar el conocimiento por el mero hecho de haberse mencionado una palabra. ¿Qué opinas de argumentos como este?
“No me puedo creer que hayas citado al economista TAL” o “Ese influencer Fulanito de Tal que es horrible también sigue esa escuela de economía”.
¿Y qué? Son falacias lógicas, porque el mero hecho de que una persona que no te gusta haga referencia a una teoría, no quiere decir necesariamente que la teoría sea mala. Estas son maneras infantiles y extremistas de refutar argumentos.
Ten cuidado con el extremismo. El precio del extremismo es la ignorancia. El extremista es el que se niega a ver otras alternativas. El extremista se apega a una escuela de economía como si estuviese animando a su equipo de fútbol, poniendo su esperanza en la victoria de su equipo y alegrándose por la derrota del equipo rival.
Este comportamiento está mal y lleva al empobrecimiento intelectual y financiero. Ante distintas escuelas de economía, existe el riesgo de que la ceguera te impida entender bien las cosas. Busca siempre las mejores maneras de ganar dinero sin apegarte a una única escuela de economía.
Aunque maneja números, la economía no es una ciencia exacta como la física, las matemáticas o la estadística.
A lo largo de la historia han surgido diferentes escuelas de pensamiento económico, y cada una de ellas tiene sus ventajas, sus desventajas, y su forma de enfrentarse a los problemas. Muchas veces un mismo concepto es interpretado de una manera por una escuela y de otra manera por otra escuela. Eso no significa que un economista esté completamente equivocado y que el otro esté revelando la verdad absoluta.
Por eso tienes que entender que hay diferentes puntos de vista sobre la economía y que tienes que seguir aprendiendo para no ser adoctrinado en ninguna de esas teorías. El pensamiento crítico exige comprender el contexto en el que cada escuela de economía intenta entender el mundo. Sólo así podrás formar tu opinión de manera independiente.
Atención: este material se ofrece con el propósito de ser meramente informativo; no se trata de un servicio jurídico, financiero, médico, nutricional o de cualquier otra naturaleza reglamentaria que requiera una relación personalizada. Al continuar, estás de acuerdo en ser totalmente responsable de consultar siempre a profesionales de tu confianza y jurisdicción antes de tomar cualquier decisión. Las ideas aquí presentadas pueden no ser adecuadas para todos los individuos y situaciones particulares. Las anécdotas y casos de estudio no pretenden ser utilizados como prueba, sino que son meramente ilustrativos Cada persona es única y, por lo tanto, no existe garantía ni podemos prometer ningún resultado específico. Las fuentes aquí mostradas se han seleccionado de forma subjetiva, y buscan resumir los conceptos presentados en la obra original de referencia, pero no significa que respaldemos la información presentada. No tenemos la intención de criticar las obras mencionadas. Este contenido no es oficial, no está aprobado, autorizado ni asociado de ninguna manera a los autores de las obras de referencia. Si tienes interés, comprueba los links asociados para acceder a las fuentes y así profundizar y apoyar a los autores originales. Aquí creemos en el valor de la educación y del apoyo profesional cualificado para tomar decisiones conscientes.
1. Un mismo concepto puede tener diferentes significados según la escuela de economía.
En la serie Dinero Arata hemos hablado mucho sobre el bitcoin y otros criptoactivos porque son innovaciones que están cambiando la forma en la que el mundo trata el dinero. Para hacer un análisis detallado, hablamos sobre conceptos económicos como la inflación, política monetaria o la oferta y la demanda.
Vamos a coger el ejemplo de la inflación. La mayoría de las veces, la inflación se define como el aumento de los precios de los bienes y servicios que resulta en la disminución del poder adquisitivo. Ese es un concepto común, por ejemplo, en la Escuela Keynesiana.
Pero si vamos a otra escuela económica, como la Escuela Austríaca, veremos que aquí la inflación es un aumento de la cantidad de moneda en circulación en una economía. Y el aumento generalizado de los precios, en este caso, sería la consecuencia.
De hecho, ese es el concepto que usamos en los vídeos sobre criptomonedas en los que hablamos de la inflación. Como las ideas de la Escuela Austríaca tuvieron mucha influencia en los que idearon las primeras criptomonedas, tiene mucho más sentido intentar entender el funcionamiento de las criptomonedas a partir de esos conceptos.
¿Esto quiere decir que una escuela tiene toda la razón y la otra se equivoca completamente? ¿Quiere decir que los economistas mienten a propósito para validar sus teorías? No. Hay veces que lleva tiempo hasta que se demuestra que una teoría económica es correcta o incorrecta, porque los economistas crean sus teorías basándose en la información que tienen en su época.
Por eso no debes aferrarte a una escuela económica como si fuera un equipo de fútbol al que apoyas y desvalorizar por completo a los demás equipos, o mejor, a las otras escuelas. Muchas veces lo que hoy parece correcto… mañana se descubre que estaba equivocado (y viceversa).
Por ejemplo, Thomas Malthus desarrolló una teoría que se hizo bastante popular y que preveía un futuro catastrófico. Decía que la población estaba creciendo a un ritmo exponencial mientras que la producción de alimentos crecía a un ritmo lineal, lo que resultaría en el hambre mundial.
El tiempo demostró que la teoría de Malthus estaba completamente equivocada. Pero Malthus no estaba mintiendo cuando elaboró su teoría; simplemente hizo sus previsiones con la información que tenía en la época, en el siglo dieciocho, al comienzo de la Revolución Industrial. Por eso no fue capaz de predecir los avances en la producción de alimentos.
Esto sólo es un ejemplo para que te quede claro que las teorías económicas cambian a lo largo del tiempo. Y hasta que se demuestre que una teoría está completamente equivocada, lo ideal es que tengas la mente abierta y conozcas los diferentes puntos de vista para no cegarte y ser adoctrinado en una única ideología.

2. Las teorías económicas están siendo probadas constantemente. Mantén la mente abierta para quedarte con lo mejor de cada idea.
El problema práctico de seguir ciegamente una escuela económica es que, si es incorrecta, vas a perder mucho dinero.
Intenta comprender cómo ES el mundo en realidad. Y haz ajustes en tus preferencias sobre qué escuela económica tiene una estructura más adecuada para entender el mundo. El error de lógica es tener un apego emocional muy fuerte a una escuela económica, volverse extremista y negarse a aceptar la realidad sólo porque el mundo no encaja con la teoría de tu modelo económico favorito. Es la teoría la que tiene que adaptarse a la realidad y no al contrario.
Al contrario que una ciencia exacta como las matemáticas o la física, la economía recibe fuertes influencias del comportamiento humano. Y el comportamiento humano cambia mucho a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, en el siglo dieciocho el economista más influyente era Adam Smith, el que decía que la mano invisible del mercado puede regularlo todo sin necesidad de que el Estado intervenga.
Después, en el siglo diecinueve llegó Marx con su Manifiesto Comunista con una idea totalmente opuesta. Decía que el interés individual no era lo mejor para la economía y que el Estado debería controlar los medios de producción para servir al bien común.
Ese conflicto entre el libre mercado y una economía totalmente controlada por el Estado siguió durante mucho tiempo. Podemos decir que la noción de libre mercado fue ganando cada vez más adeptos.
Los conceptos de ese libre mercado se conocen como Escuela Clásica, que tiene como personaje principal a Alfred Marshall. En el libro Principios de Economía, Marshall definió muchos conceptos que se siguen usando a día de hoy.
Sin embargo, con la crisis de 1929, mucha gente empezó a dudar de la eficiencia de las ideas del libre mercado. Una de esas personas fue John Maynard Keynes. Él defendía que el libre mercado no se corrige rápidamente, por lo que era necesario una cierta intervención por parte del Estado para estimular la economía y luchar contra el desempleo.
Keynes no defendía el comunismo de Marx, pero tampoco estaba totalmente de acuerdo con el liberalismo de Adam Smith. Y a los gobiernos les gustaron mucho las ideas de Keynes. Tiene sentido desde el punto de vista de los gobiernos, porque la propia idea del intervencionismo tiene que ver con el concepto de poder que a los políticos les gusta tener. Pero además de Keynes hay otras influencias importantes.
La Escuela Austríaca tiene una visión menos intervencionista, al igual que la Escuela de Chicago de Milton Friedman. La nueva criptoeconomía usa mucho las ideas de estas dos escuelas y también se basa en otra escuela llamada Monetarismo…
¿Lo encuentras confuso? Eso sólo confirma el punto central de nuestra charla: hay muchos puntos de vista sobre economía y siempre están enfrentándose y evolucionando.

3. No te apegues a los detalles, pero ten claro que hay varias escuelas de economía y que cambian a lo largo del tiempo.
Hay muchas escuelas económicas con puntos de vista muy diferentes sobre cómo funciona el mundo. Pero no tienes que preocuparte por entender en detalle teorías económicas complicadas que se inventaron hace siglos. Lo que necesitas es tener dos cosas claras.
Primero, que la economía no es una ciencia exacta, por eso un mismo concepto puede tener definiciones diferentes según cada escuela económica.
Segundo, que las teorías de cada escuela económica se van poniendo a prueba a lo largo del tiempo. Una idea creada en determinado contexto podría ser correcta en la época pero puede demostrarse que está equivocada con los cambios tecnológicos, los nuevos descubrimientos o alteraciones en el comportamiento humano.
Aparte de eso, las teorías sólo son teorías. La realidad suele ser mucho más compleja que nuestras teorías.
Quien quiere refutar un argumento de una escuela económica, primero tiene que intentar entender cuáles son las diferencias de perspectiva. Y, entonces, explicar cuáles son las razones lógicas para preferir un punto de vista y la razón por la que se está en desacuerdo con otras posturas. El modo infantil es querer saber sólamente de tu escuela económica favorita e inmediatamente pasar a poner etiquetas a las escuelas contrarias sin siquiera intentar comprenderlas mínimamente. Poner estas etiquetas es un extremismo que se niega a practicar un razonamiento lógico.
Por eso, sigue aprendiendo siempre. Intenta ampliar tu conocimiento leyendo sobre ideas diferentes, incluso sobre las ideas con las que no estás muy de acuerdo. Eso ampliará tu capacidad de acción y te dará un mayor dominio sobre tu propio dinero, evitando que seas adoctrinado y que te quedes aferrado a una idea que dentro de poco puede probarse que es completamente equivocada.
La Economía no es una ciencia exacta como la física, las matemáticas o la estadística. A lo largo de la Historia han surgido diferentes escuelas de pensamiento económico y cada una de ellas tiene sus ventajas, desventajas y formas de enfrentarse a los problemas.
Tienes que entender que hay diferentes maneras de ver la economía y debes seguir aprendiendo para no ser adoctrinado en ninguna de esas teorías. Por eso no debes aferrarte a una escuela económica como si fuera un equipo de fútbol al que apoyas y desvalorizar por completo las ideas de otras escuelas económicas. En caso contrario, puedes acabar aferrándote a una idea que te hará perder mucho dinero a lo largo del tiempo.
Por ejemplo, durante más de una década, los economistas tradicionales alertaron sobre los riesgos de invertir en bitcoin, diciendo que las criptomonedas no tenían ningún fundamento. Y quienes escucharon obedientemente a estos economistas sin cuestionarlo racionalmente de manera independiente, simplemente no ganaron dinero con el activo que más se ha valorizado en la historia del mundo, con ganancias de más del cien mil por ciento.
Y la razón por la que los economistas tradicionales no fueron capaces de entender el potencial del bitcoin y por la que hay algunos que siguen sin recomendar este activo es porque están aferrados a puntos de vista conservadores y no están interesados en estudiar sobre qué es el bitcoin. Si a ti te interesa comprender de verdad lo que es el bitcoin, te invito a ver una clase especial sobre el bitcoin accediendo a este enlace