Existe la idea de que la mejor manera de aprender a hacer cualquier cosa es simplemente haciéndola. No es leyendo sobre el tema, no es viendo vídeos al respecto, no es hablando sobre cómo hacerlo.
Si quieres aprender a invertir en la Bolsa de Valores, la mejor manera de aprender es invirtiendo en la Bolsa de Valores. Si quieres aprender a cocinar, la mejor forma de aprender es cocinando. Si quieres aprender a hablar inglés, la mejor manera de hacerlo es hablando inglés.
Por eso, la técnica más poderosa para aprender cualquier idioma es la inmersión. Hay muchos casos de personas que se han pasado años estudiando un idioma en clases y que no han avanzado mucho. Y hay otras personas que hacen un intercambio de seis meses en un país extranjero y aprenden mucho más simplemente porque están inmersas en el idioma. (Claro, que también están los que hacen un intercambio, solo se hacen amigos de sus compatriotas y, evidentemente, no aprenden nada, pero dejemos este tema para otro momento…)
Durante mucho tiempo, vivir fuera era la única manera de hacer una inmersión. Necesitabas tener buenas condiciones económicas para pasar por lo menos entre seis meses y un año viviendo en un país en el que se hablase la lengua que querías aprender.
Pero ahora la inmersión no se limita ya a las personas privilegiadas económicamente. Puedes empezar tu inmersión hoy mismo, sin salir de casa y sin gastar prácticamente nada.
1. La inmersión funciona porque la única manera de aprender de verdad un idioma es practicándolo en la vida real.
Hacer inmersión en un idioma significa vivir ese idioma veinticuatro horas al día, o el máximo tiempo posible.
Cuando viajas a otro país, la inmersión ocurre casi de manera automática. Por ejemplo, imagínate que te vas a vivir seis meses a Inglaterra. La gente habla inglés en la calle. Los programas de radio y televisión están en inglés. Todos los libros están en inglés. Si quieres comprar comida en el mercado, encontrar una medicina en la farmacia o pedir información por la calle, vas a tener que hablar en inglés.
Como estás rodeado de inglés por todas partes, veinticuatro horas al día, tu velocidad de aprendizaje va a ser mucho mayor que la de alguien que sólo estudia tres horas a la semana en una academia de idiomas. En tan sólo un día, vas a estar en contacto con el inglés cinco veces más de lo que alguien que va a clases de inglés lo estaría en una semana entera.
Ahora bien, si no puedes simplemente irte a un país en el que se hable la lengua que quieres aprender, tienes que hacer una inmersión simulada.

2. La inmersión simulada consiste en rodearte del idioma que quieres aprender y mantener el contacto con él durante el mayor tiempo posible.
A lo mejor no puedes irte a Inglaterra y pasarte allí seis meses aprendiendo inglés. Pero puedes simular que estás en Inglaterra desde ya. ¿Cómo? Cambiando al inglés todo lo que te sea posible.
Puedes empezar cambiando el idioma por defecto del teléfono, del ordenador, de tu cuenta de correo electrónico al inglés. Puedes crearte una nueva cuenta en alguna red social y seguir solo a personas que hablen inglés en Instagram, Twitter o Facebook. Puedes decidir suscribirte sólo a canales de YouTube, podcasts y blogs que estén en inglés.
Hasta hace poco tiempo, hacer esto era muy difícil. Pero hoy en día con Internet hay una cantidad enorme de opciones que te permiten hacer una inmersión simulada en cualquiera de los idiomas que más se hablan en el mundo.
Esto no quiere decir que tengas que dejar de ir a clases de idiomas o abandonar tus estudios formales, sino que tienes que entender ese momento de estudio como un complemento a la práctica. Mira: lo que va a hacer que aprendas un idioma de verdad es practicarlo en la vida real.
Y cuando digo en la vida real, quiero decir que los materiales que utilices en tu inmersión simulada deben ser contenidos normales, hechos para hablantes nativos. No libros didácticos, podcasts que hablan despacito para que los entiendas o películas y series subtituladas.
3. Antes de la inmersión, necesitas tener conocimientos básicos de la lengua. No intentes echar a correr antes de saber caminar.
Para que la inmersión funcione, tienes que haber entrado en contacto con las bases de la lengua por lo menos algunos meses antes. Si no sabes absolutamente nada de un idioma, intentar ver películas, leer libros o escuchar podcasts no va a serte muy útil.
¿Y cómo haces para conseguir esa base? En el entrenamiento Cómo Hablar Idiomas, te enseño un método bastante distinto que puedes conocer en este enlace, pero si sigues un enfoque más tradicional para aprender las bases de una lengua, puedes recurrir a cursos y libros didácticos enfocados a la enseñanza. Esos materiales enseñan palabras básicas, con términos simples, con personas que hablan despacio, tudo con las condiciones ideales para que aprendas. Pero que, por desgracia, no son las condiciones que te vas a encontrar en la vida real.
Cuando estás en la calle en otro país, la gente va a hablar rápido. Va a usar su jerga. Va a tener diferentes acentos. A veces incluso va a hablar mal.
Por eso mucha gente se asusta cuando ve que lo entiende todo en clase de inglés, pero no entiende nada cuando viaja y tiene que hablar el inglés de la vida real.
Para ganar fluidez real en un idioma, tienes que entender y hablar con las personas de la vida real. Una buena prueba para ver si entiendes es intentar escuchar las noticias en el idioma que quieres aprender. Busca una emisora online en inglés, alemán, francés o cualquier idioma que quieras aprender y empieza a escuchar.
Me refiero a emisoras de radio de noticias de verdad, que dan información, hacen entrevistas, hablan sobre el tráfico. No estoy hablando de podcasts en el que los invitados hablan despacio en un estudio con la mejor acústica posible. En la radio muchas veces se oye el ruido de la calle cuando el reportero habla o llama un oyente y puedes escuchar a nativos de verdad hablando.
Para llegar a entender la lengua que se habla en esos contextos, necesitas muchas horas de práctica. Plantéate pasar por lo menos dos años practicando la escucha del idioma que quieres aprender, por lo menos una hora al día de media.
Para ser constante a largo plazo, el secreto es que los contenidos que consumes en ese idioma sean sobre temas que te gusten.

4. Para que tu inmersión sea consistente, consume contenidos que te interesen.
En la inmersión simulada, tienes que mantener el contacto con tu lengua meta el mayor tiempo posible. Y el secreto para hacerlo es incluir actividades que te gusten, en las que tengas interés y que ya estés acostumbrado a hacer.
Por ejemplo, imagina que en la actualidad pasas bastante tiempo en Instagram. Puedes seguir allí, pero en vez de seguir los perfiles que sigues ahora, empieza a seguir solo perfiles en el idioma que quieres aprender. Sigue a famosos a los que admires, a empresas u organizaciones que te interesen, perfiles relacionados con temas de tu interés.
Igualmente, si te gusta ver películas o series, empieza a verlas solo en el idioma que estés aprendiendo.
Al principio puedes usar subtítulos en el mismo idioma en el que esté el audio, pero eso es como si estuvieras usando ruedines para aprender a montar en bici. Cuando te sientas más confiado, quita los ruedines o nunca aprenderás a montar de verdad. Acuérdate del principio de nuestra conversación y entiende que la mejor forma de aprender a ver películas sin subtítulos es viendo películas sin subtítulos.
Un buen consejo para hacer esa transición y quitar completamente los subtítulos es volver a ver películas o series que ya conoces, pero esta vez en tu lengua meta y sin subtítulos. Como ya conoces la historia, resulta más fácil entender lo que se está diciendo.
Si lo que te gusta es leer libros, empieza a leer sólo en el idioma que estás aprendiendo. Antes, cuando comprabas un libro importado, tenías que esperar mucho a que te llegase, y era muy caro a causa del envío internacional, pero ahora con los libros electrónicos puedes encontrar los libros que quieras y descargártelos en segundos. Si prefieres leer noticias, cambia tu portal de noticias nacional por otro que esté en el idioma que estás aprendiendo.
Lo ideal siempre es empezar practicando la comprensión auditiva y la lectura. Pero también puedes practicar la expresión oral y escrita. Como ya dije en el episodio 195 de la serie ¡Hola! Seiiti Arata este enlace, puedes usar aplicaciones de conversación para hablar con nativos. Y también puedes usar chats, emails o hasta crear un blog para practicar tu expresión escrita, si ese es tu objetivo.
Acuérdate también de aprovechar el tiempo muerto para escuchar podcasts o programas de radio en el idioma que estás aprendiendo. Sólo con el tiempo que pasas yendo y volviendo del trabajo, haciendo ejercicio o hasta lavando los platos, probablemente ya estés pasando más de una hora al día en contacto con ese idioma. Un consejo es que te instales en el teléfono una aplicación de una emisora de noticias online. De esta manera, ni siquiera tendrás que pensar en qué vídeo o podcast vas a tener que buscar cuando quieras aprovechar el tiempo muerto para escuchar ese idioma. Sólo tienes que abrir la aplicación para que la radio empiece a sonar, hablando el idioma en la vida real.
Independientemente de lo que hagas, lo importante es que mantengas siempre el contacto con ese idioma, durante el máximo tiempo posible. Al principio, el progreso parece lento, pero el cerebro va acostumbrándose y aprendiendo de manera casi exponencial, de modo que enseguida vas a notar que has dado un salto increíble en tu aprendizaje.
La inmersión es la técnica más poderosa para aprender idiomas, porque es la única que te pone en contacto con la lengua que se habla en la vida real, sin los trucos que hay en los cursos, en las clases y en los libros didácticos.
Pero no es la única técnica. Hay muchos otros trucos que puedes utilizar para acelerar tu aprendizaje. Yo mismo enseño esas técnicas avanzadas en el entrenamiento Cómo Hablar Idiomas, que puedes conocer ahora mismo accediendo a este enlace