Cómo aprender cualquier materia tomando buenos apuntes

¿Alguna vez has mirado tu libreta de apuntes y te has quedado sin palabras al ver que no entendías nada?

Pero… ¿cómo es eso posible? Si el cuaderno es tuyo… y has escrito los apuntes con tu propia letra y usando tus propias palabras, no hay mejor persona para entender lo que está escrito.

Sin embargo, no siempre es así. La razón que explica esta paradoja es que tus apuntes no han sido bien escritos. Hay una forma correcta de tomar apuntes, una mejor forma demostrada de tomar apuntes que realmente ayuda en el aprendizaje. Por eso hoy vamos a hablar de técnicas especiales que te ayudan a tomar buenos apuntes y a ser capaz de aprender cualquier tema.

1. Para almacenar la información estudiada en la memoria a largo plazo necesitas tener buenos apuntes.

Tienes que entender los dos puntos principales sobre el proceso de aprendizaje. Entrada y salida. La entrada de información es la fase esencial en la que el contenido se registra en tu cerebro.

Debes añadir esa información a tu memoria a largo plazo usando tus propias palabras. Al usar tus propias palabras, será más fácil que tu cerebro acceda a esos datos y facilite la salida en el momento adecuado.

Si lo has entendido bien, lo vas a poder recordar bien. Cuanto mejor sea el registro en tu cerebro en el momento de la entrada de información, más fácil será recuperar esa información en el momento de usarla.

Tienes que prepararte si realmente quieres que esa información que has estudiado se almacene en tu memoria a largo plazo. Para ello, vas a tener que tomar apuntes de calidad.

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2. Ten cuidado al usar herramientas digitales para tomar apuntes. Tienes que seguir razonando y no limitarte a copiarlo todo palabra por palabra.

Una de las primeras decisiones que debes tomar es si vas a tomar apuntes en papel, o usando alguna herramienta digital.

La velocidad es la gran ventaja de usar una herramienta digital. Y esa ventaja puede acabar convirtiéndose en el mayor problema. Teclear rápidamente en el ordenador es algo muy fácil. Por eso, existe el riesgo de que tu atención se centre en el proceso de escribir correctamente las palabras con el teclado. De esta forma, dedicas menos atención y concentración a razonar sobre el contenido que te están intentando enseñar.

Existe una regla básica en el aprendizaje. Esa regla dice que cuanto más activamente se involucre tu cerebro en el contenido que estás estudiando, mejor aprenderás. Cuanto más pasivamente lo estudies, menos aprenderás.

La fase de tomar apuntes es en sí misma un momento muy importante del estudio. Lo ideal es que haya un proceso activo mientras tomas apuntes. Tu cerebro debe esforzarse en comprender lo que se está exponiendo en clase o en el libro de referencia que estés estudiando, y transformar ese contenido en apuntes, usando tus propias palabras.

Cuando cuentas con las ventajas de un teclado o incluso de una herramienta digital de reconocimiento de voz, corres el riesgo de acabar con apuntes muy largos que sencillamente repiten el contenido de forma pasiva.

Así, sólo reproduces el contenido que te han presentado, y que no necesariamente has comprendido de verdad.

Por otro lado, el proceso de escribir a mano suele ser más lento. Hay más límites en la velocidad de los movimientos musculares de la mano mientras tomas apuntes. Por eso tendemos a utilizar menos palabras para poder tomar apuntes. Esto va a forzarte a ser más selectivo y concentrarte sólo en las palabras clave que transmiten ese conocimiento.

3. Reduce la cantidad de distracciones. El proceso de tomar apuntes merece tu enfoque y concentración.

Cuando estés tomando apuntes usando dispositivos digitales, tienes que hacer un esfuerzo extra para apuntar más lento. Presta más atención al contenido de la clase o del libro que estás leyendo. Reflexiona para asegurarte de que has entendido bien. Selecciona cuidadosamente pocas palabras clave que representen la esencia del contenido. Tan solo apunta esas palabras y otras frases cortas.

Las personas que escriben frases largas al poder escribir rápidamente cometen un error bastante común. Y es que piensan que, cuando lleguen a casa, van a poder revisar los apuntes y hacer una segunda ronda de estudio para resumir la información. Esto no es lo ideal, y no es eficiente; tan solo estás creando el doble de trabajo.

Otro riesgo de usar aparatos electrónicos para tomar apuntes es que probablemente tendrás mayores distracciones, debido a las notificaciones que aparecen en la pantalla. Las redes sociales, webs de noticias y todo tipo de distracciones están a un clic de distancia. Por eso, si quieres utilizar herramientas digitales para tomar apuntes, intenta usar las que tengan la opción de pantalla completa y que te ayuden a distraerte menos.

La ventaja de tomar apuntes en papel es que no vas a necesitar todo este tipo de autocontrol. La naturaleza del proceso de tomar apuntes manualmente te exige que reflexiones mucho y tengas la concentración y el enfoque dedicados a comprender lo que te están diciendo. Si no lo estás entendiendo bien, no vas a poder tomar buenos apuntes.

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4. Aprende a identificar las palabras clave y las ideas principales para tomar buenos apuntes. Escribe preguntas para hacer una recuperación activa.

¿Qué tienes que apuntar? Ideas principales, términos con definición, conclusiones, ejemplos e incluso preguntas.

Cuando asistes a una buena clase o utilizas material didáctico de calidad, el ejemplo ofrecido va a capturar la esencia de lo que se está enseñando. Si consigues entender bien la razón por la que han usado ese ejemplo, probablemente habrás entendido también la teoría.

Muchas veces las excepciones también ayudan a comprender la regla general.

Puedes practicar a diferenciar la idea y la forma de explicar la idea. El autor del libro que estás leyendo o la profesora de la clase son personas que están esforzándose para transmitirte una idea. Presta menos atención a la forma específica en la que intentan transmitir la idea, y presta más atención a la idea en sí, yendo a un nivel más abstracto de información.

Además, debes apuntar preguntas dirigidas a ti. Recuerda: cuanto más activamente se involucre tu cerebro en el estudio, más vas a aprender. Entonces, en vez de sencillamente tomar apuntes sobre el contenido en sí, apunta también en una columna a un lado de la hoja preguntas sobre ese contenido.

Así, cuando vayas a repasar tus apuntes, puedes tapar o esconder la columna en la que has escrito el contenido y tan solo ver las preguntas. Esto se llama active recall o recuperación activa, y está comprobado que es una de las mejores formas de poner a prueba si realmente has aprendido lo que has estudiado.

5. Si estás estudiando para pruebas y exámenes, tu técnica de estudio debe estar dirigida a conseguir la mayor nota posible.

Por desgracia, aprender de verdad… y sacar buena nota en un examen son cosas totalmente diferentes.

Es posible que una persona que ha aprendido poco saque buena nota. Y también es posible que una persona que ha aprendido mucho saque mala nota.

Tienes que dedicar el esfuerzo necesario a entender cómo se va a realizar el examen y qué tipo de preguntas te van a hacer.

Siempre que sea posible, intenta conseguir ejemplos de preguntas que suelen hacer en esos exámenes. Tus apuntes deben incluir todos los datos necesarios para responder las preguntas que probablemente te hagan en los exámenes.

Presta atención cada vez que tus profesores digan “¡este tema es importante!”. En esos momentos, siempre tienes que tomar apuntes. Probablemente el profesor esté hablando de temas que se pedirán en el examen.

Obviamente, además de prestar atención a las posibles preguntas, también debes practicar la resolución de ejercicios y cuestiones de exámenes anteriores. Sólo así te asegurarás de que eres capaz de responder correctamente a las preguntas del examen sin ayuda.

Un gran problema que solemos tener es creer que hemos entendido algo en la teoría, pero a la hora del examen descubrimos que no habíamos entendido nada. Esta es la famosa ilusión de conocimiento.

6. Usa estas tres técnicas específicas para tomar apuntes: método outline, método Cornell y mapas mentales.

Voy a explicar rápidamente los métodos comprobados para tomar apuntes: método outline o de esquema, método Cornell y mapas mentales.

En el método outline o de esquema, sencillamente escribes apartados (bullet points, o una lista de ideas organizadas en apartados) con diferentes niveles de detalle.

En lo más alto, a la izquierda, escribes el concepto principal. Y todo concepto secundario se escribe en un punto o apartado más a la derecha, debajo, de forma jerárquica. Y un punto secundario puede tener varios apartados de tercer nivel.

Este método lo organiza todo muy bien, pero cuando tienes información larga y compleja, puede no ser el ideal, ya que es demasiado estricto.

Por eso vamos a hablar sobre el método Cornell, cuyo nombre fue creado por el profesor Walter Paul, de la Cornell University. Para tomar apuntes según el método Cornell, tienes que dividir tu hoja en tres partes llamadas Preguntas, Notas y Resumen.

La primera parte, al lado derecho, es para tomar apuntes, hacer gráficos, dibujos, esquemas, uniones entre ideas. Reflexiona sobre el mensaje principal de lo que estás estudiando y piensa en cómo se lo explicarías a otra persona. Usa abreviaturas y símbolos que entiendas para no tener que escribir palabra por palabra.

La segunda parte, en la columna de la izquierda, es para hacer preguntas. Apunta preguntas sobre lo que estás aprendiendo. Como el espacio es pequeño, haz preguntas cortas y sencillas que te ayuden a recordar el contenido a la hora de repasarlo.

Y, finalmente, en la tercera parte de la hoja, abajo del todo, escribe un breve resumen en una o dos frases que capture la esencia de todo lo que has escrito. Esto te va a dar una idea panorámica de todo lo que contiene la página de forma resumida. Es un ejercicio excelente para continuar el proceso de aprendizaje porque vas a tener que explicar el contenido de una forma muy diferente, debido a la limitación de espacio.

A la hora de estudiar, lo ideal es que tapes con una mano o papel las columnas de notas y resumen para concentrarte en sólo en la columna de Preguntas. Lee las preguntas que has escrito e intenta rescatar activamente de tu memoria las respuestas a esas preguntas. Haciendo esto, siempre vas a estar poniéndote a prueba e involucrando activamente a tu cerebro en el aprendizaje.

Por último, otra técnica conocida son los mapas mentales, que tienen una idea principal en el centro, y otras ideas conectadas a su alrededor, usando palabras clave conceptuales, colores y dibujos.

7. El secreto para aprender cualquier cosa es la perseverancia inteligente.

No hay ningún truco de magia que puedas usar para aprender algo. Lo que existe es la perseverancia. Cuando tienes que resolver algún problema difícil, utiliza todo el tiempo disponible. No hagas como los que pierden la paciencia y quieren tener la respuesta rápido. Tienes que esforzarte y persistir para encontrar la respuesta correcta por tu cuenta.

Al tomar y revisar apuntes, habla contigo mismo o misma. Piensa en diferentes hipótesis. Pregúntate por qué esa respuesta no ha funcionado. Pregúntate qué otras teorías puedes usar para resolver ese problema. Intenta, partiendo de tus apuntes, recrear el proceso de desarrollo de esa conclusión o teoría sin consultar el material de referencia.

Lo que diferencia a los buenos alumnos de los alumnos de bajo rendimiento es la perseverancia. Existen investigaciones que indican que sólo tienes que evaluar el nivel de perseverancia de un estudiante para poder predecir si tendrá un rendimiento bueno o malo en un examen.

Para dominar el arte de tomar buenos apuntes y aprender cualquier materia, necesitas técnica, disciplina y perseverancia para seguir mejorando tus habilidades. La técnica la has aprendido aquí. La disciplina y la perseverancia dependen solo de ti.

No existe el método perfecto para tomar apuntes. Lo que existen son buenos principios para tomarlos. Tienes que encontrar el método de tomar apuntes que mejor te funcione. Ese buen método te va a permitir tener perseverancia y seguir estudiando siempre. No sirve de nada tener un método que en la teoría sea excelente, pero que no puedas poner en práctica a diario, de modo que no puedas tener la perseverancia necesaria para seguir mejorando.

Recuerda que no se puede simplemente apuntar palabra por palabra lo que estás estudiando. Es necesario que te esfuerces en comprender y que seas capaz de explicar esa misma idea usando menos palabras. Cuanto más activamente involucrado esté tu cerebro en el proceso de manera creativa, mejor será tu aprendizaje.

Para aprender cualquier tema, debes fortalecer tu enfoque y tu perseverancia. Si quieres acelerar tu velocidad de aprendizaje usando técnicas comprobadas por la ciencia, te invito a visitar ahora el link este enlace