El bitcoin como medio de pago

Se está divulgando mucha información incorrecta sobre bitcoin. Las críticas más comunes son que el bitcoin tiene mucha volatilidad de precios, lo que hace imposible adquirir productos y servicios. Otra vieja crítica también equivocada es que la confirmación de una transacción para pagar algo normal del día a día, como un café, puede tardar más de diez minutos en llegar. Pero vamos a explicar por qué esas críticas no tienen ninguna base técnica.

El atributo principal de una moneda es la confianza. Y la confianza sólo se consigue con tiempo. En el caso específico del Bitcoin, puedes verificarlo todo tú, sin tener que confiar en ninguna entidad concreta. Sin una entidad central, simplemente no hay nadie específico en quien debas confiar.

Para que sirva como moneda, ya sea bitcoin, dólar u oro, cualquier cosa tiene que pasar por algunas fases de maduración hasta que la población sea capaz de confiar en que ese bien puede utilizarse como medio de intercambio.

Por eso, siempre que alguien te diga que el bitcoin ha fracasado en esto o aquello, recuerda que el bitcoin terminó de crearse en 2008 y es todavía algo muy reciente. El Bitcoin todavía está en su proceso de maduración. Además de que tiene un futuro prometedor por delante, también podemos decir que ahora mismo ya está presentando muchas oportunidades para quien las sabe aprovechar.

El precio del bitcoin todavía oscila mucho porque este es el comportamiento natural de la fase del “descubrimiento de precio” (price discovery). Personas de todo el mundo todavía están intentando ponerse de acuerdo sobre cuál es el precio que consideran adecuado. Hay gente que está entusiasmada y prefiere recibir pagos en bitcoin a cambio de los productos y servicios que ofrece.

Es el caso de Arata Academy, que incluso da un descuento acumulativo a quienes pagan en bitcoin. También hay personas que, aunque aceptan el bitcoin como medio de pago, después deciden vender los bitcoins y comprar dinero fiduciario (convirtiendo bitcoin en moneda fiat, como el Peso en México o el Euro en España). Y luego están todos los demás, los que no aceptan bitcoin como pago… todavía.

Y esto no es exclusivo del bitcoin. Las monedas tradicionales también tardaron en ser aceptadas, también oscilaron bastante, también tuvieron que ser convertidas y comparadas a otras cosas para que la gente entendiese su valor al principio.

Un camino de evolución muy común de las monedas es que empiezan siendo simplemente piezas coleccionables, después se consolidan como una reserva de valor, hasta que, finalmente, se convierten en medio de intercambio. Y pocas llegan a la fase de unidad de cuenta.

Por eso, quien dice que el bitcoin ha fracasado como medio de intercambio sólo está mirando al presente y está pasando por alto el futuro de una moneda que, en términos históricos, acaba de nacer.

Atención: esto no es un servicio financiero, lee el aviso completo antes de continuar.

1. Servir como medio de intercambio es una función importante para una moneda… pero no es la única.

Cualquiera que diga que el Bitcoin ha fracasado como dinero sólo está teniendo en cuenta su función como medio de intercambio para adquirir productos o servicios. Pero esta no es la única función del dinero.

Una moneda tiene tres funciones básicas: (1) medio de intercambio, (2) reserva de valor y (3) unidad de cuenta. Primero vamos a entender en detalle lo que es la función de medio de intercambio y cómo Bitcoin también tiene esa finalidad.

Una moneda funciona como medio de cambio cuando es ampliamente aceptada como pago por otros bienes o servicios. La teoría convencional sobre el origen del dinero dice que la moneda en sus orígenes sirvió precisamente para eso: para facilitar el comercio de bienes que antes sólo se intercambiaban a través del trueque de un producto por otro, eliminando la necesidad de la doble coincidencia de deseos.

¿Qué es la necesidad de la doble coincidencia de deseos? En un sistema basado en el trueque, alguien que tenía cerdos para cambiar y necesitaba sal, se veía obligada a encontrar a alguien que tuviese sal y que, además, aceptase cambiarla por cerdos. Pero este sistema es muy ineficiente. Cuando una sociedad acepta un bien como medio de intercambio universal, la eficiencia aumenta.

Y hoy en día ¿cómo hacen los países para que la población se ponga de acuerdo en usar una única moneda? La moneda del gobierno es usada como medio de intercambio por todos los habitantes de un país aunque sea una moneda débil y desvalorizada. Esa aceptación general ocurre por la fuerza de la ley. Cada país tiene una ley que obliga a que la moneda nacional sea aceptada como medio de pago.

Esa ley de curso forzado casi siempre prohíbe también (o simplemente no reconoce) que se acepten otras monedas como medio de pago para evitar la competencia de la moneda local con otra más fuerte.

Por eso, una manera muy simple de que el uso del bitcoin aumente como medio de intercambio sería que el gobierno impusiese una ley que obligara a todos a aceptar el bitcoin como pago. Y eso es lo que hizo, por ejemplo, El Salvador en 2021, determinando que el bitcoin debía ser aceptado como moneda de cambio.

Pero ese camino no es natural y, probablemente, sea innecesario. La tendencia sugiere que el bitcoin va a tener cada año más aceptación como medio de pago.

Quienes limitan su enfoque a la función de medio de intercambio pueden cometer algunos errores de juicio. Un caso clásico es la disputa que tuvo lugar entre 2017 y 2018 con discusiones sobre el tamaño de los bloques, episodio que recibió el nombre de guerra por el tamaño de los bloques (Blocksize Wars).

Básicamente, quien defendía que las transacciones de Bitcoin deberían ser más rápidas, pensaba que debía aumentarse el tamaño de los bloques de transacciones de la red Bitcoin. Así, con bloques más grandes, cabría más información transaccional, de modo que el Bitcoin podría usarse para pagarse un cafecito de forma rápida y barata.

Sin embargo, la mayor parte de los desarrolladores y participantes de la red Bitcoin no estaba de acuerdo con esta solución. El problema de aumentar el tamaño de los bloques era que eso acabaría por centralizar el Bitcoin, porque sólo podrían participar en el proceso los ordenadores más potentes y con mayor velocidad de conexión. Una ventaja de mantener la timechain (la blockchain de Bitcoin) ligera y simple es que tiene más puntos de conexión (nodos, “nodes”), y cualquiera que tenga un ordenador viejo puede procesar un nodo desde su casa.

Hoy en día, la red Bitcoin ha conseguido implementar soluciones para pagar ese cafecito de forma instantánea y a un coste cercano a cero. Un ejemplo del aumento exponencial de eficiencia en las transacciones es la Lightning Network. Es una solución de una segunda capa en la que no vamos a entrar hoy, pero lo importante es que Bitcoin ha sido capaz de mantener una red ligera y descentralizada y, al mismo tiempo, traer soluciones para poder usarlo como medio de intercambio.

Un problema es que te puede costar 0.000024 bitcoin comprar algo. Si crees que un bitcoin es demasiado caro y que resulta difícil calcular varios ceros después de la coma para calcular transacciones, simplemente puedes dejar de decir el precio en bitcoins y empezar a decirlo en SATS. Un sat (o un Satoshi) es simplemente 0,00000001 bitcoin. Yo personalmente prefiero decir el precio en sats cuando hago pagos porque es más fácil.

Todavía hay más desafíos que el bitcoin tiene que superar como medio de intercambio. Algunos son técnicos, otros son de usabilidad, otros de educación y concienciación del pueblo, otros son jurídicos. Por ejemplo, en algunos lugares el uso del bitcoin para comprar y vender productos y servicios puede ser una acción tributable. Pero las bases están bien encaminadas.

Aunque Bitcoin esté teniendo que hacer frente a todos estos desafíos, vamos a recordar que la función del medio de intercambio no es la única. Así que vamos a seguir entendiendo las otras funciones básicas de una moneda: servir como reserva de valor y como unidad de cuenta.

Bitcoin Arata Academy

2. La función del bitcoin como reserva de valor puede ser incluso superior a la de las monedas estatales.

La función de reserva de valor es la capacidad que tiene un activo de preservar cierto poder de compra con el paso del tiempo. Si tenías un billete de cien dólares guardado debajo de la cama hace veinte años, todavía puedes usar ese billete de cien dólares hoy para comprar bienes y servicios.

Sin embargo, a causa de la inflación, la moneda no es el mejor medio para preservar el poder adquisitivo. Las acciones, los títulos de deuda pública, los inmuebles, los metales preciosos y otros activos también desempeñan la función de reservar valor. Además, estos activos tienen la ventaja de que su poder de compra no se ve tan reducido por la inflación como el dinero vivo o el dinero que guardas en la cuenta de ahorros de tu banco. Al contrario: lo que ocurre es lo que se llama “inflación de activos”.

Básicamente, cuando los economistas aparecen en la tele diciendo que la inflación es de sólo el dos por ciento, lo que hacen es calcularlo a partir de una cesta de productos de consumo. Este es el índice general de precios para el consumidor. Pero hay una inflación diferente que no se mide, que es la inflación de activos.

Debido a los Efectos Cantillon, cuando hay un aumento en la cantidad de dinero, los precios aumentarán dependiendo de cómo los nuevos tenedores de dinero decidan cómo gastar este dinero.

Cuando el gobierno imprime más dinero, quienes acceden a ese dinero compran inmuebles bien localizados y compran activos financieros como acciones. Por eso suben los precios de las casas bien localizadas y de las acciones buenas. Los activos buenos, como los inmuebles, las acciones y bitcoin tienen una tendencia a aumentar de precio a causa de la inflación de activos.

También es esa la razón por la que se suele decir que, cuando el gobierno imprime dinero, los ricos se hacen más ricos y los pobres, más pobres.

Fíjate en lo cruel que es esta metodología. Voy a usar la palabra “gobierno” de forma bastante amplia para facilitar las cosas. Es como si el gobierno pensase en calcular la inflación y determinase que tienes derecho a saber por qué ha subido el precio del pan, de la mantequilla, del jabón, de la gasolina… juntase la variación de precio de todos esos bienes de consumo, hiciese una media proporcional y te dijese cuál es la inflación.

Pero entonces tú preguntas: Oye, ¿estáis teniendo en cuenta el aumento de precio de la casa que tengo ganas de comprar un día? ¿Estáis teniendo en cuenta el aumento de precio de las acciones? Porque creo que tengo derecho a eso. Tengo derecho a soñar en comprarme una casa bien situada un día. Tengo derecho a soñar en ser independiente financieramente, en tener acciones en buenas empresas que crecen de verdad, que pagan dividendos…

Pero entonces es como si el gobierno dijese: no, no. A ti no te interesa saber cuánto ha subido el precio de los inmuebles ni de las acciones. Los pobres no necesitáis preocuparos por eso. A ti te voy a dar un índice de inflación sólo con lo básico. Tú no te preocupes, que YO establezco qué es lo que TÚ necesitas… sólo vamos a incluir el pan, la mantequilla, la fruta, la gasolina y otros pocos bienes de consumo. Sólo vamos a usar eso para calcular la inflación.

¿No es absurdo? Lo que tienes que entender es que cuando la tele anuncia que la inflación está bajo control, lo que quieren es que te limites a comprar comida y algunos productos básicos en el supermercado. Pero nadie está teniendo en cuenta tu derecho a tener el sueño de poder comprarte un día una casa bien ubicada o de tener inversiones. Y esos sueños se van volviendo cada vez más imposibles de alcanzar por culpa de la inflación de los activos.

Compara la situación actual con la de hace unas décadas y vas a ver que cada vez es más difícil que una persona de baja renta cumpla el sueño de alcanzar la libertad financiera. Puede ser que los jóvenes de la generación actual nunca lleguen a tener una casa en propiedad. Pero si miras a las generaciones anteriores, era común que parejas en torno a los cuarenta años pudiesen comprarse una casa. La razón es que el precio de los inmuebles ha subido como consecuencia de la inflación de activos.

Cuando ves que los precios de las acciones suben sin parar, eso no significa necesariamente que a esa empresa le vaya mejor que hace algunos años. Sólo significa que ha habido una inflación de activos. Muchos ricos consiguieron tener acceso al dinero que el gobierno había imprimido… y entonces usaron todo ese dineral para comprar acciones. Eso encarece las acciones y hace que a la gente común le cueste más acceder a ese tipo de activo financiero. Hace algunos años tal vez habrías podido destinar una parte de tu salario a comprar una buena cantidad de acciones de empresas fuertes… pero hoy en día eso se ha vuelto inviable.

Terminada toda esa explicación, ahora podemos entender la función de la reserva de valor. Y, como reserva de valor, el bitcoin puede considerarse incluso superior a las monedas tradicionales. Eso pasa porque el bitcoin tiene una escasez programada, con una cantidad máxima de emisión. Es imposible causar inflación creando más bitcoins de los que están programados. No existe una autoridad central, ley o chiringuito que pueda cambiar eso, porque es una función que está programada en el software del bitcoin desde su creación.

Por lo tanto, la oferta del bitcoin es inmune a procesos de inflación, ya que es físicamente imposible crear más bitcoins de los planeados. Recuerda que el precio de un bien es definido por la oferta y también por la demanda.

Por eso es importante entender cuál es la demanda del bitcoin. Y, siempre que la demanda se mantenga o aumente a lo largo de los años, el precio del bitcoin tiende a mantener su poder de compra o incluso a aumentarlo. La oferta está limitada al número máximo de bitcoins que se podrán emitir en total.

Hechas todas esas aclaraciones, tampoco te puedes olvidar de la cantidad de especuladores que hacen trading con bitcoin, por lo que su precio todavía oscila mucho. Por eso necesitas tener muy claro durante cuánto tiempo quieres usar bitcoin como reserva de valor.

Si tu plazo es corto, corres un riesgo mayor en caso de necesitar usar esa reserva justo en el momento en el que bitcoin esté en un momento de bajada en la negociación de su precio. Por otro lado, si tienes un plazo largo, puedes ver en los gráficos de precio que la tendencia del bitcoin es a ser una reserva de valor tan buena como el oro. O mejor.

Esto significa que muchas personas argumentan que el bitcoin todavía está en la fase de reserva de valor. Pero eso no quiere decir que vaya a quedarse para siempre en esa fase y que nunca vaya a evolucionar para servir como medio de intercambio y, quién sabe si, incluso un día, como unidad de cuenta.

3. La unidad de cuenta es el bien utilizado como base para medir el precio de los demás bienes. Pocas monedas llegan a esa fase.

La tercera y última función de una moneda es la de servir como unidad de cuenta. Una unidad de cuenta es el bien que usamos para calcular el valor de un producto o servicio.

Por ejemplo, cuando decimos que un bitcoin vale sesenta mil dólares estadounidenses, estamos usando el dólar como unidad de cuenta.

Cuando una moneda se usa como unidad de cuenta, eso suele significar que estamos hablando de una moneda considerada relativamente fuerte y estable. Por eso los países que sufren crisis económicas, con inflación muy alta, suelen convertir sus precios a dólares, euros u otra moneda más fuerte que la moneda del país en crisis.

Fíjate en el caso de Brasil, por ejemplo. En 1900 la inflación brasileña llegó al ochenta por ciento al mes. Eso significa que un café que costaba mil cruceros en febrero de 1990 pasaría a costar mil ochocientos cruceros en marzo del mismo año y más de tres mil doscientos cruceros al mes siguiente.

Imagina cómo es hacer cuentas, presupuestos, pagos, o intentar controlar tus finanzas con precios que se duplican en dos meses. Para intentar mantener un poco de lucidez, una salida en esos tiempos de crisis es usar otras unidades de cuenta y usar el dólar u otra moneda para intentar entender mejor el valor real de los productos y servicios.

Y esto no es cosa del pasado. Hoy mismo, en países como Argentina, la moneda local sirve como medio de intercambio, pero en el día a día, muchas personas usan el dólar estadounidense como reserva de valor y, sobre todo, como unidad de cuenta.

Por esa razón vemos que el bitcoin todavía está lejos de servir como unidad de cuenta. No porque no sea una moneda fuerte. Ya hablamos de lo sólido que es el bitcoin en el episodio dos de la serie Dinero Arata este enlace. El bitcoin todavía no sirve como unidad de cuenta simplemente porque su precio oscila demasiado y, por lo tanto, no sirve como parámetro para entender mejor el valor de los productos y servicios expresados en bitcoin.

Lo que hace la mayor parte de los comerciantes que aceptan bitcoin es lo siguiente. Tienen un precio definido en su moneda local. Cuando alguien quiere pagar en bitcoin, hacen la conversión en el momento. Sin embargo, nada impide que un día la gente empiece a fijar los precios primero en bitcoin y después calcule a cuánto equivale en la moneda gubernamental.

Bitcoin Arata Academy

4. El bitcoin está dando sus primeros pasos como medio de intercambio y tiene un gran potencial por delante.

El bitcoin todavía tiene pocos años de vida y, sobre todo, tiene pocos años de vida siendo usado a gran escala. Fue concebido en 2008, pero no fue hasta 2013 cuando empezó a ganar cierta notoriedad. No es realista imaginar que una tecnología pueda partir de cero y convertirse en un dinero aceptado universalmente en diez años de vida útil.

Quien conoce la historia del dinero sabe que hay un largo proceso de varias fases para que un bien pase a ser considerado una moneda. Esto ocurre porque el principal atributo de una moneda es la confianza, y lleva mucho tiempo conseguir que la gente confíe en un bien hasta el punto de depositar en él el patrimonio que han ido acumulando a lo largo de una vida de trabajo.

Primero tiene que quedar claro que no necesitas confiar en Bitcoin. Puedes simplemente hacer comprobaciones, porque todo es público. Además, el tiempo de maduración del bitcoin como moneda confiable y aceptada universalmente no será tan largo como el de las monedas tradicionales, pues la velocidad de la tecnología hoy en día es muy superior a lo que era.

Aun así, el bitcoin tiene que pasar por las fases de evolución antes de convertirse en una moneda ampliamente aceptada. Puedes pensar en el dólar estadounidense, que se considera la moneda más fuerte del mundo, pero que ni existía hace doscientos cincuenta años. Para ser lo que es hoy, el dólar pasó por varias fases de maduración hasta conseguir la confianza que despierta hoy. Si te gusta estudiar sobre historia de la economía, probablemente hayas oído hablar del “privilegio exorbitante” del dólar, que es un tema que vamos a comentar en un episodio futuro de la serie Dinero Arata.

Vamos a hablar de manera general sobre la evolución de una moneda. La primera fase es cuando un bien pasa a ser coleccionable, es decir, un bien que muchas otras personas quieren acumular, ya sea simplemente para guardarlo o para darle algún uso específico. Esto es lo que teóricamente pasó con las conchas, los abalorios o el oro, pero que no sucede con las monedas estatales modernas, que son impuestas por ley.

La segunda fase es cuando ese bien pasa a funcionar como reserva de valor. Como hemos visto, una reserva de valor es un bien que sirve para preservar el poder adquisitivo a lo largo del tiempo. Cuando un bien es coleccionado por muchas personas hasta el punto de ser reconocido como un modo de preservar la riqueza a lo largo del tiempo, empieza a funcionar como reserva de valor.

Mucha gente cree que el bitcoin está precisamente en esa fase, haciéndose camino para funcionar cada vez más como una reserva estable de valor. Cuantas más personas se interesen por él, más crecerá su valor y aumentará su poder de compra. Va a llegar un momento en el que la cantidad de personas que quiera comprar bitcoin llegue a una meseta y, entonces, el bitcoin dejará de oscilar tanto.

Es difícil predecir cuándo va a pasar eso. Se estima que el último de los veintiún millones de bitcoins será minado alrededor del año 2140, pero es probable que los precios se estabilicen mucho antes. Si miras los gráficos desde el 2008, vas a ver que su volatilidad, a pesar de que es fuerte, ha ido disminuyendo a lo largo del tiempo.

Es en ese punto cuando el bitcoin pasará a la tercera fase, que es la de funcionar como medio de intercambio. Una vez que se estabilice como reserva de valor, con oscilaciones menores, la gente debe empezar a usarlo a gran escala para comprar y vender productos, para pagar servicios, para comprar desde bienes muy caros hasta un desayuno en el bar de la esquina. Cuando llegue a esa fase, la tecnología también habrá avanzado, con lo que podrá funcionar de manera incluso más rápida y eficiente que los medios de pago actuales.

Hay quien dice que eso nunca va a pasar. Pero aunque el bitcoin nunca llegue a ser ampliamente usado como medio de intercambio, eso no tiene por qué ser un problema. Al fin y al cabo, el oro, por ejemplo, no ha vuelto a ser viable como medio de intercambio para comprar pequeños bienes y, aun así, nadie dice que el oro haya fracasado como reserva de valor.

Si el bitcoin realmente se populariza hasta el punto de ser aceptado universalmente, puede hasta llegar a una fase más avanzada y funcionar como unidad de cuenta. Es decir, puede que en el futuro queramos convertir el valor de una moneda estatal más débil e inestable al mismo valor expresado en bitcoins (o, mejor aún, en sats) para entender mejor el valor de un bien o servicio.

El bitcoin es una tecnología nueva, que todavía está dando sus primeros pasos evolutivos, pero que tiene un futuro prometedor por delante. Hoy funciona como reserva de valor y va rumbo a convertirse en medio de intercambio. Tal vez hasta llegue a funcionar como unidad de cuenta, como referencia para otras monedas.

Hasta entonces, nadie puede decir que el bitcoin ha fracasado como dinero. Si hoy todavía no es común pagarse un café con bitcoin, lo que tienes que hacer es aprovechar la fase en la que el bitcoin está consolidándose como reserva de valor para comprar tus bitcoins a un precio mucho más barato del que probablemente tendrá en el futuro.

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