Cuando se creó el bitcoin, el científico de la computación Hal Finney hizo una previsión que puede que te resulte difícil de creer. Escribió que, en algún momento, cada bitcoin podría valer 10 millones de dólares.
Eso ocurriría si el bitcoin se convirtiese en el medio dominante de pago en todo el mundo.
Pero, ¡IMPORTANTE! Él deja claro que sólo fue un experimento de lógica divertido («As an amusing thought experiment»). No lo estaba haciendo muy en serio y ¡NO estaba haciendo previsiones! Sin embargo… hay otros modelos que han sido presentados como científicos y que sí llegan a hacer previsiones muy específicas de precios y fechas.
Uno de esos modelos se llama Stock-to-Flow (que es un ratio existencias/flujo) y hace no mucho tiempo hubo un cálculo de una persona específica, Plan B, que acabó haciéndose viral en las redes sociales. Este cálculo específico se basaba en el concepto general de Stock-to-Flow que ya existía desde hacía mucho tiempo . El Stock-to-Flow aplicado al bitcoin era una idea que muchos economistas ya habían examinado, sólo que sin precedir precios, por lo que no llamaba tanto la atención. Pero este cálculo específico se hizo viral en las redes sociales porque hacía la previsión bastante alcista (bullish, en inglés) de que el precio del bitcoin podía superar un millón de dólares en unos años. La teoría es fácil de entender:
Stock-to-Flow es un número que compara las existencias de un producto con el flujo de producción de ese mismo producto. A día de hoy, el bitcoin tiene un ratio Stock-to-Flow superior a la plata y un poco por debajo del oro. Y, según van ocurriendo los halvings en los que la cantidad de bitcoins emitidos se divide a la mitad, el Stock-to-Flow del bitcoin va a adelantar al oro, y por eso su precio podría superar el millón de dólares.
Por eso, aunque pienses que has perdido la oportunidad de invertir en bitcoin, presta atención a este modelo matemático que vamos a explicar ahora, porque rondan por ahí muchas mentiras e interpretaciones equivocadas que tenemos que aclarar.
Atención: este material no se trata de un servicio financiero. Por favor comprueba el aviso completo.
1. Para entender los precios, tenemos que entender lo básico sobre las leyes del mercado y de la física.
Vamos a revisar un concepto básico que aprenden incluso los niños en educación primaria: el precio se ve influido por curvas de oferta y curvas de demanda.
Cuanta más disponibilidad de un producto hay en el mercado, mayor es la oferta y, por lo tanto, más difícil es cobrar un precio alto por él.
Conforme aumenta el precio y lucro de un producto, es posible que surjan nuevos participantes interesados en ofrecer ese mismo producto.
Sin embargo, con el aumento de ese flujo de producción, puede suceder que la oferta termine siendo mayor que la demanda. Y, si la escasez disminuye, el precio también cae.
Y, como ya vimos en el episodio 02 de la serie Dinero Arata este enlace, eso sucede por las leyes de la física. Si a alguien le resulta físicamente posible sacar más cantidad de un producto al mercado y lucrarse con ello, va a hacerlo.
Tranquilo, no tienes que ser matemático ni físico para entender lo que vamos a explicar aquí. Con algunos conceptos básicos, vas a conseguir entender qué es el Stock-to-Flow y la relación que tiene con el precio del bitcoin.
Por ejemplo, el concepto básico de la ley de la oferta y la demanda. La ley de la oferta y la demanda es la que nos ayuda a establecer el precio de cualquier producto primario (o commodity). Un producto primario es el que puedes intercambiar por otro sin diferenciarlo, como arroz, soja o hierro. Para esos productos, un aumento en la cantidad de producción hace que el precio caiga si la oferta también aumenta.
Por eso, quien tenía una reserva de ese producto y tenía el plan de poner parte de esa reserva a la venta va a verse perjudicado por el aumento de producción que hace que salga más producto al mercado. En ese caso, el aumento de la oferta que fue causado por el aumento de producción hace que ese producto esté disponible a precios más bajos.
Cuando hay abundancia de cierto producto, el productor no puede cobrar mucho por él, ya que la competencia es grande y la gente termina comprando a quien vende más barato.
Y lo contrario también es verdad: cuanto menos abundante, cuanto más escaso, más sube el precio. Incluso existe la teoría de que los metales preciosos tienen valor por su escasez. Cuanto mayor es la escasez, mayor es el precio.

2. La escasez se puede medir, pero hay mucha confusión sobre el uso del Stock-to-Flow para entender e incluso prever el precio del bitcoin.
La idea del Stock-to-Flow es bastante antigua y puedes encontrarla en libros clásicos de economía matemática. Y después ese concepto se extrajo al bitcoin como un modelo para entender lo sólido que sería como moneda.
Es decir, que, hasta hace poco tiempo, la idea del Stock-to-Flow aplicada al bitcoin era algo conocido dentro de la comunidad de los estudiosos del tema. Pero, de repente, el término Stock-to-Flow empezó a viralizarse junto con noticias que predecían un lucro enorme para quien comprase bitcoin con la intención de vender a corto plazo.
Lo que llamó mucho la atención del gran público fue un modelo estadístico publicado en 2019 que aseguraba haber llevado a cabo los cálculos del Stock-to-Flow del bitcoin y que preveía el precio de cincuenta y cinco mil dólares a partir de mayo de 2020 y el de doscientos ochenta y ocho mil dólares por bitcoin en un futuro próximo.
Es importante que siempre tengamos la humildad de reconocer que nadie tiene la capacidad de predecir el futuro. Lo que es importante aclarar es que, aunque se puede medir la escasez, no debemos confundir la escasez con la proporción entre la reserva y el flujo, o el Stock-to-Flow.
La reserva es la cantidad de cierto producto existente en el mundo. El flujo es la producción anual de ese mismo producto.
Acuérdate de lo básico que acabamos de decir. La escasez afecta al precio. Pero la escasez depende de la oferta y la demanda. El simple hecho de que haya poca oferta no significa gran cosa. Si la demanda es cercana a cero, el precio será bajo.
¿Y qué es la oferta? Oferta es cuando existe un producto que es puesto a la venta. Ese producto que se pone a la venta puede tener dos orígenes. O es un producto que ya existía y que hasta entonces venía almacenándose… o es un producto nuevo que antes no existía y que, en vez de ser destinado a aumentar las reservas, se vende.
Date cuenta de que la reserva dividida entre el flujo no necesariamente indica escasez.
3. Los metales preciosos tienen un alto Stock-to-Flow, lo que es un indicador de menor volatilidad.
Para que sea fácil de entender vamos a ver ejemplos prácticos de algunos metales. El oro tiene un Stock-to-Flow (SF) de 62. Hay una reserva de ciento ochenta y cinco mil toneladas y un flujo de tres mil nuevas toneladas de oro que se producen al año. Dividiendo las reservas entre el flujo, nos sale el SF de 62.
Sin embargo, la plata tiene un SF de 22. Hay una reserva de quinientas cincuenta mil toneladas de plata en el mundo y un flujo de veinticinco mil toneladas de plata producidas al año.
El platino tiene un SF de tan sólo 0,4. Hay una reserva de ochenta y seis toneladas de platino y un flujo de doscientos veintinueve toneladas de platino que se producen al año.
¿Cómo es posible que el flujo de platino sea superior a la reserva? Porque en cuanto se produce platino, entra en el mercado inmediatamente, se oferta. No hay mucha gente que almacene platino. Con el oro pasa lo contrario: quien tiene grandes reservas de oro, las guarda muy bien.
Entre estos tres ejemplos, fíjate en que el oro tiene el mayor Stock-to-Flow: SF 62, seguido por la plata, con SF 22 y por el platino, con SF 0,4. Y el valor de capitalización de mercado (market cap) del oro también es el mayor de todos: más de ocho billones de dólares, mientras que el market cap de la plata es de trescientos mil millones y el market cap del platino es de sólo dos mil millones. El oro es más valioso y tiene un SF superior.
En la práctica, ese alto Stock-to-Flow simplemente acaba reflejándose en una mayor estabilidad de precio porque hay mucho, mucho producto en stock, por lo que es más difícil que haya escasez repentina.
Como proporcionalmente hay una reserva tan grande comparada con la pequeña cantidad de nuevo flujo anual, aunque haya una oscilación en la demanda o en la producción, los participantes del mercado que tienen muchas reservas son capaces de dar salida a ese producto (venderlo) en la cantidad que desean.
Lo contrario también es verdad: en los productos con un bajo Stock-to-Flow, cuando proporcionalmente hay pocas reservas, el precio puede oscilar más ante choques de oferta.

4. Las leyes de la física hacen que sea muy difícil manipular la escasez de productos físicos.
Vamos a volver al caso del platino, con SF de sólo 0,4. ¿El aumento del Stock-to-Flow, es decir, aumentar las reservas y reducir la producción de nuevo platino no ayudaría a que subiera el precio?
Se puede pensar que la manera de hacer que el platino tenga un mayor valor de mercado es simplemente empezar a guardar una cantidad cada vez mayor de platino y controlar la producción para disminuir el flujo. Si la reserva aumenta y la gente y las empresas interesadas no tienen acceso al platino… y si disminuye el flujo haciendo que haya menos platino en el mercado, los precios suben, ¿verdad? Pues no.
En primer lugar, lo que estamos describiendo aquí no es el índice de Stock-to-Flow que hace que el precio suba. En este ejemplo, lo que ha hecho que el precio subiera ha sido una demanda que se ha mantenido estable junto con una oferta que ha disminuido.
Claro que hay excepciones, pero la regla es la siguiente: en cuanto el precio empieza a subir creando así un aumento del lucro, la producción aumenta. Alguien en algún lugar del mundo va a aprovechar que el margen de lucro es más grande porque han subido los precios y va a encontrar la manera de enriquecerse con ello.
Y cuando ese nuevo platino entre en el mercado, los precios caerán; no sólo por la ley del mercado a través de la oferta y la demanda, sino, sobre todo, por las leyes de la física.
Si a alguien le resulta físicamente posible sacar más cantidad de un producto al mercado y enriquecerse con ello, eso es lo que va a hacer. Y, en este punto, el bitcoin es diferente a todo lo que conocemos.
5. Es físicamente imposible sacar más de 21 millones de bitcoins al mercado. Hay escasez programada.
Como la cantidad de oro que existe en la Tierra es limitada, es muy difícil aumentar la producción de manera rentable. Hay algunas fuentes de oro a gran profundidad en el mar y también en asteroides que la tecnología actual todavía no permite extraer. Como consecuencia de esas limitaciones físicas, el flujo de producción de oro es limitado.
De manera similar, el flujo de bitcoin también es limitado. Y eso no es por casualidad: se programó para que fuera así. El programa del bitcoin limita su emisión total a un poco menos de 21 millones de unidades de la moneda.
Podemos decir que el flujo de producción del bitcoin es más limitado que el propio oro, ya que la extracción de más oro simplemente depende de los avances de la tecnología. Puede ser que, en poco tiempo, la tecnología permita extraer oro de asteroides o de las profundidades.
Sin embargo, la cantidad de nuevos bitcoins que se produce anualmente es matemáticamente previsible y limitada. Por eso podemos estar seguros de que nunca habrá más de 21 millones de bitcoins en circulación.
Esa escasez programada y previsible es genial para aplicar el modelo Stock-to-Flow.
6. Cada cuatro años, las emisiones del bitcoin se reducen a la mitad en un proceso conocido como halving.
Para el modelo Stock-to-Flow, saber que hay una escasez definida es genial. Sería mejor todavía saber cuándo va a aumentar esa escasez. Y ¿sabes qué? El software del bitcoin permite exactamente eso, gracias a un proceso llamado halving.
Tranquilo, que lo vamos a explicar. La emisión de bitcoins se lleva a cabo a través de un proceso conocido como minería por prueba de trabajo (Proof of Work). Las personas y empresas que extraen bitcoins, que son los mineros, invierten en equipos y electricidad para poder participar en ese proceso. Y cuando esos mineros ayudan a validar las transacciones que se hacen en la red del bitcoin haciendo cálculos complejos, se les recompensa con nuevos bitcoins.
Sin embargo, la minería va haciéndose más difícil a lo largo del tiempo. Para extraer los primeros bitcoins, había poca competición y se necesitaba poca fuerza computacional. Por eso podemos decir que era relativamente fácil: con pocos equipos se podía recibir una gran recompensa en bitcoins. Pero a medida que pasa el tiempo y el bitcoin va haciéndose más popular, hay más competencia para minerar. Además, la recompensa disminuye con cada halving.
El software del bitcoin está programado para ejecutar un halving cada cuatro años aproximadamente: 2012, 2016, 2020, 2024… El halving del bitcoin es la reducción por la mitad de la emisión de bitcoin cada cuatro años. Cuando esto pasa, el flujo disminuye, con lo que aumenta la escasez y el precio tiende a subir.
Todo esto se hizo a propósito para hacer que el bitcoin fuese una moneda fuerte, un bien escaso y, por lo tanto, bien valorado. Hoy en día puedes saber fácilmente cuántos bitcoins se han extraído y están en circulación, además de poder hacer una buena previsión matemática de cuántos bitcoins serán extraídos durante los próximos años.
Así, el halving provoca una mayor escasez de bitcoin, lo que también sirve como un impulso para que aumente el precio de la moneda. Al fin y al cabo, según la conocida ley de la oferta y la demanda, cuanto más escaso es un bien y mayor es la demanda, más dispuesta estará la gente a pagar por él.
Gracias al halving podemos estar seguros de que cada cuatro años la escasez va a aumentar y que, por eso, el precio va a subir, siempre y cuando haya demanda. La cuestión es: ¿cuánto va a subir ese precio? ¿Se puede tener una idea de cómo va a comportarse el precio del bitcoin a lo largo de los años? ¿Se puede saber si el valor que tiene hoy es caro o barato, si merece la pena comprar?
Un intento de responder a estas preguntas es aplicando el modelo Stock-to-Flow ajustándolo según la cantidad de reserva (el total de bitcoins emitidos) y del flujo (la cantidad de nuevos bitcoins que se emiten anualmente teniendo en cuenta el halving). Pero, como ya hemos dicho, no se puede predecir el futuro. Además, se han hecho muchas críticas a la metodología específica de algunas aplicaciones del Stock-to-Flow al bitcoin.
7. Stock-to-Flow es solo un modelo matemático. Pero no existe nada que pueda predecir el precio del bitcoin a lo largo de los años.
Vamos a resumir lo que hemos visto hasta aquí para que quede bien claro qué es el modelo Stock-to-Flow.
El Stock-to-Flow es un concepto antiguo en el campo de la economía matemática. Este concepto del Stock-to-Flow ha sido utilizado en diversos escritos como una forma de calcular lo sólida que puede ser una moneda.
En el caso del bitcoin, hay que tener en cuenta que el número total de bitcoins que se pueden emitir es un poco menos de veintiún millones. Y también hay que tomar en consideración que el flujo sufre un impacto cada cuatro años, cuando tiene lugar un halving, lo que dificulta las extracciones y aumenta la escasez en una fecha conocida.
La parte controvertida es que hay gente que apoya el uso del Stock-to-Flow para calcular la escasez. La reserva es la cantidad de bitcoins que ya se han emitido, que ya se han minado. Y el flujo es la emisión anual de nuevos bitcoins.
8. No hay ningún modelo matemático capaz de prever el futuro de los precios de manera garantizada.
Si estás comprando bitcoin sólo porque has visto a gente en internet anunciando precios millonarios para el futuro, lo siento, pero eso no es ser un inversor. Ni siquiera es ser un especulador. Es ser un apostador.
Repito: nadie tiene el poder de predecir el futuro. El Stock-to-Flow, sea en su forma más teórica como es presentada en libros o con cálculos específicos que se comparten por internet… es sólo un modelo de análisis.
Es muy importante que seamos humildes. Fíjate en que Hal Finney sólo estaba haciendo una conjetura divertida cuando escribió que el bitcoin podría llegar a valer 10 millones de dólares. Está muy bien hacer este tipo de cálculo porque te ayuda a razonar sobre varias situaciones potenciales. Pero tienes que evitar seguir ciegamente a los otros, pues hay gente que predice precios y fechas. Pueden llegar a acertar alguna que otra vez por suerte, pero en ningún caso pueden garantizar resultados a partir de modelos matemáticos o científicos.
Para que el cálculo se haga realidad, no sirve de nada mirar simplemente la curva de la oferta y ver que la cantidad de bitcoin es limitada. También hay que mirar la curva de la demanda, porque el interés que la gente tiene por el bitcoin tiene que mantenerse o aumentar. Es muy probable que esto pase, pero, como estamos hablando de comportamiento humano, no se puede saber a ciencia cierta.
Sobre todo, la narrativa del mercado es lo que tiene más poder para cambiar los precios. Por ejemplo, si algunos gobiernos establecieran una alianza global para coordinar ataques y crearan leyes que prohibieran la posesión o el uso de bitcoin, aunque es muy difícil poner en práctica una ley de ese tipo, el mero miedo ya puede ser una fuerza que disminuya la demanda de bitcoin. O imagina lo contrario, una carrera para acumular bitcoin entre los países y las empresas más ricos del mundo. Estos eventos no se pueden predecir con modelos matemáticos.
El modelo Stock-to-Flow no especula sobre esas coyunturas. Sólo tiene en cuenta las reservas y el flujo. Ni siquiera es capaz de señalar con exactitud los componentes fundamentales del precio, que son la oferta y la demanda.
Por un lado, un alto Stock-to-Flow indica lo sólida que puede ser una moneda y representa una característica única del bitcoin, la imposibilidad de ser creado en una cantidad superior a la planeada. Y por eso el bitcoin es un activo con gran potencial.
Por otro lado, un buen análisis no utiliza un único modelo. Las variables de comportamiento humano, de reglamentación gubernamental o incluso de nuevas tecnologías que superen al bitcoin son temas para otros episodios y para el entrenamiento Manos de Diamante. Lo que tiene que quedarte claro es que todavía tienes una gran oportunidad de obtener ventajas con bitcoin, siempre que aprendas los fundamentos sobre inversiones.
Dentro del entrenamiento Manos de Diamante vamos a profundizar en las alternativas que tanto el inversor a largo plazo como los traders a corto plazo pueden utilizar para incorporar el Stock-to-Flow junto con otras estrategias para ganar más y de forma más segura.
El Stock to flow es un concepto antiguo de la economía matemática. Fue publicado en la literatura de bitcoin de forma general y después acabó viralizándose en las redes sociales por las “previsiones de precio” del bitcoin a lo largo de los años.
Ten mucho cuidado con el contenido viral de Internet, especialmente cuando es demasiado optimista y se dedica a predecir el futuro. Nadie tiene ese poder.
Sin embargo, tienes el poder de aprender a invertir de manera inteligente con modelos que van mucho más allá del Stock-to-Flow. Y la buena noticia es que Arata Academy ha condensado todas las lecciones necesarias en un lenguaje fácil de entender y con actividades prácticas que puedes conocer en el entrenamiento Manos de Diamante. Te invito a una clase especial ahora visitando el enlace este enlace